AL FILO DE LA REALIDAD .com.ar

Ovnis, Civilizaciones Desaparecidas, Parapsicología y Esoterismo.

Posts Tagged ‘Uritorco’

Libro LA SAGA DEL URITORCO: CRÓNICAS DE UN PORTAL Por Gustavo Fernández

Posted by Gustavo Fernández en 26-09-2016

uritorcoCon enorme satisfacción informamos el lanzamiento, digital y gratuito, de este nuevo libro de nuestro Director, Gustavo Fernández. Extraterrestres. Duendes. Eventos parapsicológicos. Enigmas arqueológicos. Nazis a la caza del Grial. Temparios. Leyendas y certezas, hechos y presunciones. Aquí están mis investigaciones, reflexiones, anécdotas, tras veinte o más años de deambular en la zona, tras veintiún ascensos al cerro Uritorco, tras tantas experiencias vividas, individual y grupalmente. “LA SAGA DEL URITORCO: CRÓNICAS DE UN PORTAL” fue escrito para que lo disfrutes y lo compartas, libremente.
Es su índice:
Capítulo 1:
QUÉ PASA EN LA “CAPITAL ESPIRITUAL DE ARGENTINA”

Capítulo 2:
LA PUERTA DIMENSIONAL DE ONGAMIRA

Capítulo 3:
EL MENSAJE ESOTÉRICO DE “PUEBLO ENCANTO”

Capítulo 4:
UN CENTRO CEREMONIAL INDÍGENA AL PIE DEL URITORCO

Capítulo 5:
MÁS CASUÍSTICA

Capítulo 6:
LA CIVILIZACIÓN PERDIDA DEL URITORCO

Capítulo 7:
EL LADO OSCURO DEL URITORCO

Capítulo 8:
EL ÚNICO LABERINTO DE CUARZO DEL MUNDO

Capítulo 9:
ORÍGENES ESOTÉRICOS DE CAPILLA DEL MONTE

Capítulo 10:
EL MENSAJE DEL COLCHIQUÍ

Apéndice 1:
PRECAUCIONES SI USTED ASCIENDE EL URITORCO

Así que eso es todo. Aquí lo tienes.

Puede obtenerse de dos maneras:

Dándose el alta en el grupo en Facebook creado a tal efecto, y allíd escargarlo de Archivos:
https://www.facebook.com/groups/1798980316983455/

O enviando un mail a: caintegral@yahoo.com.ar , Asunto “Saga”, para recibirlo por ese medio a vuelta de correo.

Saludos cordiales
El Equipo de AFR

 

Posted in Arqueología Revisionista, Contacto Extraterrestre, Esoterismo, Investigación OVNI, Libros, Ovnilogía, Ovnilogía Esotérica, Parapsicología, Revisionismo histórico | Etiquetado: , , , | Leave a Comment »

En conexión con energías telúricas

Posted by Gustavo Fernández en 09-06-2016

Estamos en condiciones de afrontar un viaje. Un viaje en una doble dirección: hacia fuera, hacia ciertos lugares geográficos, y a la vez hacia dentro, al descubrimiento de potencialidades dormidas. Porque la invitación —una más, seguramente, de todas las motivadoras y estimulantes que a diario nos ofrece el mundo de lo espiritual, lo paranormal, lo alternativo; seguramente también no menos enriquecedora— nos llevará a descubrir los efectos de conectar con las tantas veces ponderadas, especuladas, aceptadas pero pocas veces experimentadas energías telúricas.

El omnipresente Uritorco

El omnipresente Uritorco

En numerosos ensayos he dejado constancia de dos certezas: que periódicamente se presentan ciertas deformaciones espacio temporales asociadas a entornos y lugares específicos que, circunstancialmente, conectan con lo que podemos llamar “otras dimensiones”, “mundos paralelos”, espacios y tiempos concomitantes con aquél en que nos desenvolvemos, origen y fuente hipotéticos de entidades y vectores que se manifiestan en nuestra Realidad cotidiana bajo una miríada de denominaciones, presencias históricas gestoras de religiones y mitologías, de conocimientos y literatura, de ensoñaciones y pesadillas. Pero así también, la existencia de potenciales energéticos, fuerzas asociadas a ciertos lugares. Cuando unos y otros coinciden, en latitud y longitud y en el almanaque, nuestra probabilidad de percibir esos planos y, casi como un regalo del Universo, experimentar transformaciones internas con efectos impactantes en nuestra vida cotidiana es inmediata e inevitable. Lo escribo porque lo he vivido. Porque así como desde pequeño nunca me gustó hablar de lo que no conociera o experimentara en una siempre retroalimentada curiosidad que aún hoy tiene mucho de adolescente, es igualmente visceral mi necesidad de compartir experiencias. Algo políticamente incorrecto, según como se mire. En efecto; eso me ha granjeado una dudosa fama de “esotérico” (hubiera preferido “esoterista”) en ámbitos ávidos de etiquetas academicistas.

Mapa de la región

Mapa de la región

En verdad, poco importa. Lo único, en un casi solipsismo intelectual, es que comparto lo que he percibido como real, y si eso es consecuencia de que los márgenes de mi Realidad a través de estos años han excedido los de algunos congéneres, no es mi problema. Pero también, ustedes saben, soy desconfiado del vacuo discurso del facilismo espiritualista, de la-apertura-de-su-portal-personalizado-en-la-comodidad-de-su-living-en-un-fin-de-semana. Como en la novela de Coelho (mal plagio de un cuento de Borges, malo por plagio y malo porque el brasileño necesitó toda una novela para expresar lo que don Jorge hace en un par de páginas) , el destino que buscamos allá está también aquí pero jamás lo habríamos descubierto sin haber partido antes aunque tengamos que regresar, porque el camino es la meta.

Limitaré estos comentarios a un exiguo punto de la geografía argentina que conozco en profundidad: los alrededores del cerro Uritorco y el pueblo de Capilla del Monte, en la mediterránea provincia de Córdoba (Argentina). Exigirán lectores de otras latitudes correspondencia con sus propios lugares sacros que, no dudo, compartirán o superarán en energía a éste. Pero hablo de lo que conozco y experimento, ya saben. Algún día (aunque la canción diga que “algún día nunca llega”) transitaré esas geografías y sobre ellas sabré escribir, como ya he hecho sobre algunas, que nunca son suficiente. Sirva esta tercermundista y vecinal experiencia sin embargo como excusa para hablar de otra cosa. Del impacto de lo macrocósmico de la Tierra en el microcosmos de este corpúsculo que llamamos ser humano.

Según el autor, éste es el verdadero “Valle de los Espíritus”

Según el autor, éste es el verdadero “Valle de los Espíritus”

Es interesante señalar que el “cómo” es mucho más infuso que el “dónde”. Es decir, cómo actúa ese impacto sobre cada uno es absolutamente aleatorio desde la minúscula perspectiva humana, y conforme a orden cósmico desde la omnipresente panorámica del Todo. A usted le afectará de manera distinta que a mí. Pero no tenga dudas que dejará su huella. ¿Que cómo me afectó a mí? Es personal, por lo tanto intransferible y obviamente privado, gracias por preguntar. Pero creo que he hecho una buena descripción en el “síndrome del pájaro pintado” . La experiencia aúna —si están actualizados con algunos de mis trabajos pero especialmente con la evolución de mi pensamiento, cosa no menor, ya que si mi pensamiento fuera fotocopiado del de años atrás, ¿de qué evolución podría estar hablando?— observaciones sobre Geometría Sagrada, Radiestesia y Radiaciones Telúricas. Tomando, como “laboratorio”, una particular “área energética”, que trascienden el mítico Uritorco y abarcan a El cerro Uritorco, el cerro Pajarillo y el cerro Colchiquí (o cerro de “La Maldición”, en Ongamira), El último de estos cerros —el Colchiquí o Colchiquín, alguna vez llamado Chalcareta— situado aproximadamente a 24 Km en dirección N-E del

Cerro Colchiquí

Cerro Colchiquí

Uritorco, ha sido desde el siglo XVI objeto de crónicas históricas por parte de los mismos colonizadores españoles que han referido legendarias concepciones mítico-religiosas por parte de los grupos comechingones, pre y post conquista española, otorgando no sólo al Cerro sino a sus próximas grutas (las Grutas de Ongamira) atributos de sacralidad que son reconocidos aún hoy. Enmarcado, pues, por estas tres formaciones, y conformando un triángulo, se emplaza la denominada popularmente Quebrada de Luna, singular planicie que muchos han dado en llamar Valle de los Espíritus o Valle de ERKS. Otros autores (no discutiremos aquí el punto) llaman “Valle de los Espíritus” a lo que primigeniamente se conocía como “Hondonada del Buey”, más genéricamente como “La Pampita” y que se refiere a un área plana próxima a la cumbre del Uritorco, en realidad, el añejo y desaparecido (y cubierto por depósitos sedimentarios) cráter de ese arcaico volcán que supo, hace millones de años, ser el cerro.

¿Energías?. ¿OVNI?

¿Energías?. ¿OVNI?

Serían innúmeras las experiencias a que podría remitirme. La fotografía de lo que en otro contexto sería interpretado como “ovni fortuito” pero aquí prefiero circunscribirlo a la idea de estas “energías”, como este documento, que siempre se obtiene en un vértice concreto del triángulo.
Pero allí no terminan las sorpresas: sólo en otro vértice, pero esta vez del triángulo, se obtienen siempre luces con comportamiento inteligente en el cielo nocturno. Esta fotografía, tomada por mí mismo, puede parecer pobre; la observación que la acompañó no lo fue, ya que esas “luces”, circunscriptas en el círculo amarillo, bailotearon durante… una hora, ante mi estúpido rostro sorprendido. Menos espectaculares, pero más intrigantes —cuando menos para mí— desde el punto de vista investigativo, fueron las prospecciones radiestésicas. Empleando un simple “péndulo de frecuencias” —cualquiera, a los que se le hacen divisiones proporcionales respetando la escala cromática, de hecho, en

Luces nocturnas no identificadas

Luces nocturnas no identificadas

forma convencional— se comprueba que si nos situamos en los vértices del triángulo[1], para comenzar mirando al Este, siempre girará sólo al alcanzar la frecuencia violeta, pero descenderá al añil al volver el rostro al Oeste, permaneciendo impertérrito tanto al Norte como al Sur. En

Péndulo de frecuencias

Péndulo de frecuencias

cambio, al ubicarnos en los vértices del triángulo [2], comenzando a mirar al Oeste girará sólo a alcanzar la frecuencia añil, y pasando al violeta cuando giramos hacia el Este, descendiendo al amarillo- anaranjado-rojo tanto al voltearnos al Norte como al Sur. Esto es muy extraño porque, si ustedes leyeron con atención, puestos en idénticos puntos el sentido de giro del péndulo dependerá de en cuál dirección estemos mirando, y no de ninguna otra variable (por ejemplo, el tipo de péndulo). Esto señala a gritos que la energía del lugar resuena en nosotros según nuestra orientación tanto con los campos geoelectromagnéticos como con las redes Hartmann, y abre un campo apasionante para la aplicación de técnicas Psicogeométricas en esos lugares. A título ilustrativo, digamos que son vértices del triángulo [1] los cerros Pajarillo, Colchiquí y la “capilla neotemplaria” ubicada en el mismo poblado de Capilla del Monte, y del triángulo [2], ésta, el cerro Uritorco y el cerro Colchiquí.

Las entidades, en círculos

Las entidades, en círculos

Entonces, ¿cómo no recordar aquellas dos “entidades”, humanoides y vestidas íntegramente de blanco, que aparecieron inopinadamente en una fotografía tomada por nuestros colaboradores en una ascensión a las cuevas de Ongamira. Están dentro del círculo amarillo. Ustedes alcanzan a ver a una integrante del grupo llegando a la oquedad, una ermita con la imagen de una virgen (siempre me preguntaba por qué esa compulsión católica de colocar en cualquier punto imágenes de su hagiografía; hoy sospecho que con el tipo de experiencias que los lugareños han convivido históricamente debe haber servido, en su ingenua ignorancia, casi como un exorcismo).
Seamos redundantes: cuando revelo la fotografía es cuando aparecen… y nadie estaba allí.
Esto, sin entrar en detalles de puntos como Los Terrones, los Gigantes, La Posta del Silencio… Una región donde quizás la única nota frívola debe ser la famosa “calle techada” de la ciudad.
Precisamente hablando de esa “capilla neotemplaria”, conocida así por su configuración octogonal en su interior —experiencia que, huelga decirlo, tuve que realizar todas las veces a escondidas del párroco y sus fieles ayudantes, un poco hastiados de tanto cazador de anomalías y confundidos por las particularidades del templo que les tocó en suertes guardar y cuya Geometría Sagrada ignoran en absoluto, o hacen como que ignoran— precisamente hablando de ella, decía, es interesante señalar dos cosas: (a) un péndulo de frecuencias siempre girará en su interior sólo en la frecuencia violeta o añil, sin

La "capilla neotemplaria"

La “capilla neotemplaria”

excepción, y (b) cualquier meditación de Merkaba realizada en su interior provocará

El embaldosado del piso

El embaldosado del piso

percepciones insólitas. La más habitual: “presencias” perceptibles o visibles en la columna de luz que, durante el día, desciende por el rosetón que culmina la capilla. Que le da nombre al pueblo, claro. De paso, sería bueno atender a las baldosas que jalonan el piso. Todas muestran lo que muchos identifican con una swástica pero que creo más acertadamente un “triskelion”, un símbolo —como se ve en la gráfica que acompaña— absolutamente chamánico.

Escudo chamánico indígena, suele estar en los “kultrun”, tambores ceremoniales mapuches

Escudo chamánico indígena, suele estar en los “kultrun”, tambores ceremoniales mapuches

Al César lo que es del César… y a Guillermo Terrera lo que es de Guillermo Terrera. Cuando

El rosetón

El rosetón

allá por los ’80 el fenecido metafísico, antropólogo amateur, docente de la Universidad de Buenos Aires y abierto filonazi preconizaba la existencia de un “triángulo energético” en esta zona (que, pomposamente, bautizó como “triángulo de fuerzas de Terrera”) fuimos muchos — me incluyo— quienes lo consideramos un dislate. Pero no hace tanto tiempo escribí que algún día, en una caverna o la cima de alguna montaña, con un péndulo en una mano y un libro de geometría en la otra, iba a comenzar a encontrar algunas respuestas. Bien, creo que allí estoy, ahora. Porque relacionando las prácticas psicogeométricas con las áreas determinadas radiestésicamente dentro de perímetros bien definidos (el margen de aproximación para los vértices indicados es de +/- 2 kilómetros, disminuyendo la intensidad de las detecciones radiestésicas a medida que uno se aleja del punto “ideal”), queda demostrado, al reducirse todas las variables a precisas constantes, que son focos energéticos particularmente triang1intensos y precisos. Que el efecto que “resuena” en nosotros es triang2mensurable, al margen de cómo repercute en nuestra vida en los tiempos venideros.

Posted in Arqueología Revisionista, Contacto Extraterrestre, Esoterismo, General, Investigación OVNI, Ovnilogía, Ovnilogía Esotérica, Revisionismo histórico | Etiquetado: , , , , , , , , , | 1 Comment »

¿CÓMO IDENTIFICAR PORTALES DIMENSIONALES?

Posted by Gustavo Fernández en 02-06-2016

     “Cada maestrito con su librito”, decía un antiguo profesor de quien escribe. Y en pocos ámbitos esto se aplica más que en el de las disciplinas espirituales. O en la Ciencia Espiritual, como prefiero llamarla. Algunos detractores ridiculizan el uso del término “ciencia” en estos aspectos, quizás porque asocien ese término más a aulas académicas y laboratorios, a diplomas universitarios y alambiques que al terreno infuso de lo no físico. Como si la modena física cuántica, por caso, no rezumara más metafísica que la newtoniana. Porque, después de todo, esa es la Metafísica, que en griego, “metatáfisiká” se traduce como “lo que está más allá de la Física”.

    Así que supongo que cada uno de quienes husmean en ámbitos esotéricos tiene sus propios criterios para identificar portales dimensionales. Pero, ¿qué es, después de todo, un portal dimensional?. Quizás sea más sencillo aprehender el concepto que darse de narices con uno. Es un punto del continuo espacio temporal donde el velo que separa niveles de diferente vibraciòn universal se desgarra. Donde los vectores de este universo tridimensional -o, mejor deberíamos habituarnos a decir, “tetradimensional” porque a las tres dimensiones clásicas -largo, ancho, profundidad- se le suma una cuarta, el Tiempo- se interrelaciona con “n” otras dimensiones de mayor sutileza, que están aquí y ahora. Como un escheriano (1) rulo, como un Uroboros que se muerde la cola repitiendo los ciclos del Ser a través del Pluriverso que es la suma de todos los Uni – versos,el portal dimensional es afín a una supercuerda macrocósmica, a una cinta de Moebius que conecta planos normalmente inconectables.

    La cienciaficcionesca literatura y cinematografía nos ha hecho suponer que tales portales residen en algún extremo perdido de la Galaxia, o depende de condiciones casi imposibles de tipo accidental. Pero como la parte del Todo repite el Todo, tales accesos son cotidianos y son sólo nuestras anteojeras culturales y psicológicas las que nos impiden verlos con la asiduidad con que se presentan. Y si de Ciencia Espiritual hemos de hablar, debemos honrar el término: la verificabilidad, la repetibilidad serán condiciones necesarias no sólo para acceder al grado de tal, sino para avanzar en el conocimiento y el Conocimiento, que no son lo mismo aunque lo parezca.

    Llevo algunos años deambulando por estos temas. De allí, he cosechado algunas respuestas y muchas otras preguntas. Y en el campo que nos ocupa ahora, certezas no sólo intuitivas, también experimentales, a las cuales invito a todo interesado, toda interesada, buscar experimentar.

    Básicamente, podemos señalar dos categorías distintivas, que quizás, sólo quizás, se relacionen a su vez con la naturaleza de esos planos interactuantes a los que nos asomamos por los mismos. Uno de ellos está presente donde se agolpen en un período de tiempo limitado -y siempre, obvio, en un espacio geográfico dado- fenómenos paranormales de la más variopinta extracciòn, entendiéndose también como “fenómenos paranormales” (por escapar a la “normalidad” de las ciencias tradicionales) las repetidas apariciones de ovnis. Así, una zona también denominada como “de ventana” será aquella donde a la “oleada” de manifestaciones sucesivas de objetos voladores no identificados (cualesquiera sean los orígenes que optemos por atribuírles) se suman fenómenos de tipo parapsicológico, antes o después, vividos por los protagonistas. No hechos episódicos, aislados, sino concatenados y recurrentes como múltiples sus protagonistas.

    Pero hay un segundo tipo de portal, persistente en el tiempo, asociado a las particularidades, quizás energéticas, de un lugar específico. Lugares “mágicos” no sólo por los sentimientos y sensaciones que provoquen, sino por lo que provocan en quienes son sensibles al lugar. Estos lugares tienen una particularidad o, mejor debería escribir, repercuten con una particularidad -o dos- en los humanos: se manifiestan por “causalidades” repetitivas, y en uno o varios sentidos, la vida de los humanos evoluciona, saltando cuánticamente, a partir de allí.

    Como mis lectores saben, soy un apasionado de Capilla del Monte, de su sagrado cerro Uritorco, en nuestra argentina provincia de Córdoba. Voy con la frecuencia que mis actividades me lo permitan y trato de “iniciar” en sus misterios a cuanta persona puedo. El relato de algunas “causalidades” y las subsiguientes transformaciones pueden servir, entonces, de claro ejemplo.

    Un querido amigo mío define a esta localidad como de “inteligente”, pues, según sus palabras, “te acoge cálidamente o te expulsa” (en realidad usó una expresiòn más soez, que no viene al caso). Lo he comprobado. O uno es atrapado por la atmósfera del lugar y siente la imperiosa necesidad de regresar una y otra y otra vez, o colapsa irremediablemente evitando volver a poner un pie en el lugar a futuro. Aún a tales personas el lugar los ayuda a evolucionar, porque debemos comprender que siempre se evoluciona: la Evoluciòn es movimiento, y éste es indetenible. Puede uno moverse en la Línea de la Vida más rápido o de forma exasperadmente lenta, al punto que en realidad es la Vida la que pasa corriendo a nuestro lado y, en términos relativos, tenemos la sensaciòn que retrocedemos. Pero será sólo eso: una sensación, y todo movimiento, toda evolución, en definitiva algo nos estará diciendo, enseñando. Es sólo nuestra secular sordera ultraconsciente la que nos impedirá comprender el mensaje.

    Pero siempre evolucionamos y, como tal, sólo lo haremos para Bien. No capitalizar ese crecimiento es nuestro problema. Caemos en el facilismo de echarle la culpa a las circunstancias, al gobierno de turno, a los poderes ocultos, a la mala suerte. Otra vez, para bien o par mal, somos nosotros, sólo nosotros.

    Ejemplo: conozco varias personas que imbuídas de un fervor místico casi exaltado, vendieron todo lo que tenían y se fueron a vivir a Capilla del Monte. Sin quizás un adecuado proyecto de vida, confiando en el libre fluir del universo o la ayuda de sus guias cósmicos, vegetaron un par de años, sufrieron otro par y finalmente tuvieron que regresar a sus puntos de origen, empobrecidos o, cuando menos, fuertemente descapitalizados. Y, más aún, profundamente doloridos. Algún chusco diría que para ellos, después de todo, las “energías de Capilla” de poco sirvieron. Puede ser. Pero también puede ser que la dolorosa experiencia los obligara a aprender lo que significa, de verdad, desprenderse de los bienes materiales y elaborar el “duelo”. Porque no tiene el mismo valor desprenderse voluntariamente de la materia y no sufrir, que “ser desprendido” por fuerza de las circunstancias y aprender a conllevar el dolor. Como suelo decir, cualquiera medita en la paz de los Himalayas. Pero vayan a hacerlo en el subterráneo de Buenos Aires un lunes en horario bancario, y luego me cuentan.

    Así que para esas personas, la traumática experiencia fue, antes que traumática, una experiencia. Una vivencia sin duda atrozmente fuerte, modeladora de caracteres y pensamientos, tamizadora de creencias e ideologías. Y eso, también, es Evolución.

    De forma tal que estos lugares actúan como “catalizadores” (2) positivos. Y cuando esta catalizaciòn es disparada por un lugar, sólo por un lugar, y está precedida, casi como SPAs (3) por las citadas “causalidades”, es que el sitio de marras es un “portal dimensional”. Como ejemplo, un par de botones.

    Ambos ocurrieron -y esto tampoco debe ser azaroso- con el mismo grupo de personas con las que meses atrás visitaba la localidad serrana. En el primer caso, llevaba a mi gente a un paraje, llamado Los Mogotes, donde se encuentra una curiosa formaciòn natural conocida como “Paso del Indio”. Es una estrecha fisura ascedente por donde hay que reptar y deslizare hasta acceder a una pequeña explanada con una fantástica panorámica, y esa misma leyenda dice que era lugar del primero de los “ritos de paso” de los antiguos comechingones: al entrar en la pubertad allí eran llevados los niños, ya que si lograban ascender al punto más alto dejaban atrás, en ese metafórico deslizarse por un pétreo cuello uterino, los miedos de su infancia.

    Retornando, debemos, siempre, pasar junto a una lisa pendiente de roca. Y tengo la costumbre -humorística, debo admitir y totalmente inventada por mí, o por lo menos creía hasta ese día- de invitar a mis amigos y amigas a deslizarse por el mismo en, perdonen la expresiòn, “culipatín”, es decir, dejarse deslizar pendiente abajo sobre las posaderas. Acostumbro decir que, si no lo hacen, los espíritus de los cmechingones, o los sempiternos duendes del lugar, vendrán para perturbarles en la noche. Es sólo un juego, claro. Y allá ve uno atildadas señoras riéndose como niñas a la vez que se deslizan esos metros entre aplausos y bromas.

    En la ocasiòn de marras, una asistente a uno de mis grupos, a la que llamaré sólo por su inicial, E., se negó a hacerlo. Había llovido hasta minutos antes y, simplemente, no quería mojarse allí donde la espalda cambia de nombre. De forma tal que dio un rodeo y desafió a los duendes a que vinieran  molestarla…. No fue una buena idea.

    Por la mañana siguiente, aún somnoliento, me encaminaba al salón comedor a desayunar cuando llama mi atenciòn una algarabía que se estaba produciendo en una de las habitaciones del hotel. Se abre la puerta de la misma, asoma una rubia cabeza que me llama insistentemente, pidiéndome entrar. Y al ingresar al cuarto, entre varias compañeras de grupo entre divertidas y extrñadas, veo a E. recostada en su cama y con una expresiòn de muy pocos amigos en su rostro. Me espeta algo como: “Decime Gustavo, ¿vos te pusiste de acuerdo con “éstas” -señalanado a las otras mujeres con la cabeza- para gastarme una broma”?. Que no. Que sí. Que te dije que no….

    ¿Qué había ocurrido?. Esta dama acostumbraba leventarse casi de madrugada a tomar unos inefables mates. Como cualquier cultor de la telúrica infusiòn sabe, éste precisa del mate propiamente dicho (la calabaza o recipiente), la bombilla, la infusiòn y, claro, agua caliente, que la diligente E. había dejado aprontada en un termo junto con todo lo demás la noche anterior. Pues bien, al despertar, el mate ya no estaba. Lo busca en el suelo, en otros muebles, prende las luces de la habtaciòn definitivamente enojada (y el mate sin aparecer), despierta a sus compañeras solicitando una explicaciòn y sospechando que pudiera estar en otra de las habitaciones, va en busca de un chaleco que había dejado sobre el respaldo de una silla pra cubrirse y salir en su busca. Oh, sorpresa: encuentra que las mangas del chaleco estaban anudadas tres veces entre sí en un lazo perfecto. El mate nunca apareció. Ambos hechos que le ocurrieron a ella, sólo a ella, la que desafiara a los duendes….

    Demás está decir que pasé los días siguientes acosando al grupo a preguntas, tratando de sonsacar si alguna de ls chicas le había gastado una broma. Impertérritas, ellas se mantuviron firmes y, debo decir, mucho más sorprendidas que yo.

    El siguiente episodio ocurre dos días después. Cenábamos en grupo en un pequeño y acogedor restaurante, ubicados a ambos lados de una larga mesa uno de cuyos extremos terminaba junto a una ventana. Vidrios cerrados, celosías abiertas. Precisamente junto a la ventan se sentaba D., a su izquierda un servidor, y el resto distribuido uniformemente a ambos lados de la mesa. Al final de la comida la encargada del local nos ofrece un par de opciones de postre. Aún lo recuerdo: budín de pan y “queso y dulce”, postre muy argentino donde un trozo de queso cremoso es acompñado de otro igual de dulce de batata o membrillo. Atenciòn: en Argentina, a este postre le decimos, también, “vigilante”, pues solía ser hace décadas la colaciòn predilecta de los “vigilantes” (agentes de policía) de facciòn o guardia en las calles durante su hora libre de almuerzo. Vamos pidiendo por turno: budín de pan, budín de pan, vigilante, budín de pan, budín de pan (no se preocupen por la recurrencia: el budín de pan de ese lugar es excelso) y cuando llega el turno de D. la misma, muerta de risa, da un golpe sbre la mesa y dice en voz tonante: “Yo quiero un “vigilante”, ¡Ya!”.

    Para qué lo habrá dicho. En ese momento, cuando aún resonaba el golpe sobre la mesa otro golpe, esta vez sobre los vidrios de la ventana, nos hizo saltar del susto a todos en nuestros asientos. Giramos al unísono nuestras cabezas y allí, en el alféizar de aquella, mirando a D. fijamente, estaba acurrucado un pastor alemán…. o “perro policía”, como también lo llamamos por estas tierras. Dos segundos el animal miró a D., luego giró sobre su cuarto trasero, saltó y se perdiò en las sombras. Yo sólo atiné a mirar a mi amiga y decirle: “Querías un vigilante. Ahí lo tenés”. D., por supuesto, permaneciò muda algunos minutos.

    Demás está decir que en el pensamento, cosmovisiòn y la vida misma de estas damas los cambios se precipitaron a su regreso. Seguramente no como consecuencia directa de estos episodios, pero sí mostrando que estas “causalidades” (el mate pudo haberme desaparecido a mí, el nudo en la ropa a cualquier otra integrante, el perro saltar diez miutos antes o media hora después. Pero no, todo sincrónicamente relacionado con lo que simbólicamente se decía)  repetitivas ocurren en ese lugar y algo en cada uno, en cada una, cambia después.

    Cito otra preciosa “causalidad”. No hace mucho, ascendí con mi hijo menor, David, el cerro conocido como Las Gemelas. En su cumbre, una “apacheta”, un coglomerado de piedras hecha por los viandantes que sostiene en el tiempo un milenario rito quechua aymará de agradecer a la Madre Tierra, la Pachamama, el Buen Camino, a la vez de formularle un deseo o intenciòn. Cuando llegamos al lugar, como hago cada vez que voy allí, hice mi pedido. David, el suyo. Con recogiento y seriedad emocionante en un preadolescente. Y ya bajando de regreso, me relata que su pedido fue, por fin, poder encontrar un duende.

    Noche de ese mismo día. Descansábamos en el parque del hotel donde nos alojábamos, y de pronto aparece un pequeño perro, un cachorro juguetón. Mi hijo es inevitablemente “perrero”, de modo que lo alzó en sus brazos y se puso a jugar con él. Cerca, otro animal, y mayor, que conocíamos. “Negrito” de nombre. Pero de éste no teíamos idea. Cuando pasa circunstancialmente por el lugar el dueño, David le pregunta por el nombre de ese cachorro y José, el propietario, le responde casi con indolencia: “Duende”. Demás está decir que al Fernández chico casi se le cae el animal de los brazos.

    A propósito, fue en el parque de este hotel donde, poco tiempo antes, una pasjera, fotografiando de noche el lugar tomó la siguiente fotografía de un pequeño ser -ésta es un ampliaciòn, cuyo original nos permite suponer un tamaño de aproximadamente treinta centímetros para la figura.

¿La imagen de un duende?

¿La imagen de un duende?

    ¿Qué es lo que la imagen muestra?. He allí un hombrecillo, estaría casi tentado a decir que con las manos en posiciòn de sostener una flauta, aparentemente vestido con un mameluco azul y una camisa blanca, de rostro furiosamente rubicundo y, a su izquierda y sobre el suelo, un ¿orb?. Sobre estas extrañas esferas de luz escribiré en otra oportunidad. Claro que no necesariamente pienso que los “duendes” -o lo que fuere que llamemos con ese nombre- son así y visten de esa manera; quizás se trate sólo de la materializaciòn de nuestras propias creencias inconscientes, como analicé en otro interesante caso fotográfico de estos “elementales” (4).

    Lo importante aquí, es señalar que estas experiencias no son aisladas -he relatado muchas otras en sucesivos artículos y sin duda seguiré haciéndolo en el futuro- y ni siquiera se trata de hechos protagonizados por (válgame Dios…. o Diosa) “elegidos”. Personas ordinarias en circunstancias extraordinarias están en el lugar adecuado en el momento exacto…. y ésa es la verdadera Magia.

Notas:

(1) “Escheriano”, de Maurits Cornelis Escher, más conocido como M. C. Escher (Leeuwarden Países Bajos, 17 de junio de 1898Baarn Holanda, 27 de marzo de 1972), artista holandés, conocido por sus grabados en madera, xilografías y litografías que tratan sobre figuras imposibles, teselaciones y mundos imaginarios. (Wikipedia, http://es.wikipedia.org/wiki/Escher )

(2) “Catalizador” es, en Química, una sustancia que acelera -o retarda- el proceso de tansformaciòn de otra. Empleo aquí la expresiòn en su primer sentido.

(3) En Parapsicología, un SPA (que no es el lugar de descanso y rélax, sino las iniciales de Signos Precursores de Acontecimientos) es un hecho, aparentemente “casual” y circunstancial pero que prefigura, simbólica o literalmente, situaciones importantes en el devenir de la persona que lo protagoniza.

(4) Ver “El duende de La Aurora” en “Al Filo e la Realidad nº 5)

 

Posted in Contacto Extraterrestre, Esoterismo, Investigación OVNI | Etiquetado: , , , | 1 Comment »

Podcast AFR Nº 168: Los orígenes esotéricos de Capilla del Monte

Posted by Quique Marzo en 17-05-2016

Escuchá AFR, con Gustavo Fernández

Para ir a iVoox, clic en la imagen.

En este episodio de Al Filo de la Realidad…

  • Al pie del mítico Cerro Uritorco. Aspectos comprobadamente históricos de la traza fundacional. ¿Existe la ciudad de “Erks”? La “capilla neotemplaria”.
  • Respondiendo a los podescuchas: acerca del podcast anterior sobre religiones afrobrasileñas. Los medios masivos de comunicación están para desinformarnos. Iglesias mediáticas: Pare de Sufrir. Las incorporaciones y despachos de Quimbanda.

 

Para escuchar en línea, dejar comentarios o DESCARGAR el audio en formato mp3, diríjase a NUESTRO SITIO EN IVOOX

Más opciones (email, RSS, iTunes) en: http://www.ivoox.com/s_p2_3844_1.html

También puede descargar el podcast “Al Filo de la Realidad” directamente a su teléfono móvil suscribiéndose (gratis) desde la app de iVoox –para iOS y Android– (consígala a pie de página en: www.ivoox.com).

¡No olvide recomendarnos en las Redes Sociales!

Posted in Arqueología Revisionista, General, Podcast | Etiquetado: , , , , , | Leave a Comment »

SI ESTE VERANO SUBÍS POR PRIMERA VEZ AL URITORCO, ALGUNAS RECOMENDACIONES

Posted by Gustavo Fernández en 29-10-2015

 
UritorcoComo es habitual la cercanía del período estival en el hemisferio sur lleva a mucha gente a Capilla del Monte, muchas veces, pensando en su primer ascenso al mítico Uritorco. Por eso se me ocurriò (luego de 21 ascensos, muchas veces con grupos numerosos, además de mi experiencia en trekking y montañismo, pero también por haber tenido que colaborar en el rescate y evacuaciòn de gente en varias oportunidades) compartir algunas sugerencias que pueden resultarte útiles:
1) Nunca olvides que el Uri ES una montaña. Que no te engañe la cantidad de gente que vaya, o los tours turísticos. Toda montaña debe ser respetada, porque si no, te lo hará recordar en algún momento.
2) Tratá de no ascender en enero (por las temperaturas). Diciembre y febrero también son muy calurosos, pero algunas lluvias eventuales -especialmente en febrero- mantienen una humedad mínimamente aceptable. En enero, la sequedad y el calor alcanzan su clímax.
3) Toda la regiòn es la mayor zona de radiaciòn ultravioleta en la Argentina. Por eso, es IMPRESCINDIBLE protector solar, gorro o sombrero, pantalones largos y camisa holgada y de colores claros (la tendencia a ascender en pantalones cortos y remeras termina con brazos escaldados). El llevar camisa es sumamente conveniente: mantiene los brazos protegidos de la UV escesiva, mantiene el sudor sobre el cuerpo -y la consiguiente refrigeraciòn- Los efectos del calor y la UV no se combaten quitándose ropa: pensá en los beduinos.
4) Mínimo: dos litros de agua por persona. Ah, y cuando los acabes, como pudiste ascender con botellas llenas, podrás descender con botellas vacías, y descartarlas recién en los contenedores de la base.
5) Hablando de la base: te puede parecer caro el costo del acceso, pero si tratás de ascender por algunos de los senderos alternativos podés encontrarte con dos problemas: (a) las víboras y (b) que no te tendrán registrado/a en el libro de ingresos, complicándose tu rescate en caso de inconvenientes.
6) Hay tres tipos de víboras en la zona: (a) yarará ñata, (b) yarará y (c) cascabel, todas muy venenosas (además de escorpiones y arañas de buen tamaño, pero sólo si te salís del camino marcado). Si te desplazás por los senderos definidos jamás encontrarás una, pero si cortás camino por los pastizales o buscás atajos verticales por las rocas podés llevarte una desagradable sorpresa. Es verano, cuando las serpientes están en su período de mayor actividad.
7) El calzado es fundamental: zapatillas con suelas de buen dibujo y, siempre, medias de toalla. Querer ascender con sandalias, alpargatas, etc., es pasaporte a una luxaciòn segura.
8) Si por alguna razón vas a levantar alguna piedra de buen tamaño del suelo, hacelo moviéndola hacia tu cuerpo para que si hay alguna “sorpresa” a la sombra de la misma te sirva a la vez de escudo.
9) Tratá de llegar a Capilla del Monte cuando menos un día antes, y hacé algunas buenas caminatas (no sólo de compras por la techada :- ), tanto para ir acostumbrándote a la altura si venís del nivel del mar (el pueblo está a 900 m.s.n.m., lo suficiente para que en el ascenso comiences a sentir un poco de apunamiento) como para ir templando tus gemelos. Recordá que no es importante, durante ls subida, quedarse tanto sin aire (siempre podrás pararte a descansar y recuperarlo) como “quedarte sin piernas”. Si no tenés experiencia, llegar por la mañana bien temprano, dejar el equipaje en el hospedaje y salir a ascender el Uri es una muy mala idea.
10) Llevate un bastón de apoyo -en la base hay disponible siempre buen número de bastones simples pero útiles): no sabrás lo descansado que resultar ascender con un “tercer punto de apoyo” hasta el momento que te des cuenta (y es tarde para volverse a buscarlo)
11) Finalmente, si subís en grupo y alguien “no da más”; si esto ocurre hasta la tercera “posta” (paradas de descanso bien marcadas; hay seis en total) la persona, lentamente y paseando, puede emprender la bajada. Si es más allá y se trata de alguien con algún problema de movilidad o edad, convendría que alguien le acompañe.
12) El ascenso es cansador -término medio, calculá entre 4 y 5 horas de caminata-. El descenso puede ser peligroso (en largos tramos el sendero está cubierto de pedregullo suelto, propicio a los resbalones).
13) Si lo hacés en febrero, pueden ser frecuentes inesperadas lluvias con descargas eléctricas. Si una de éstas te encuentra cuando ya estás arriba, emprendé el regreso tranquilamente -acordate que el agua se descarga usando precisamente el sendero como canalizaciòn, con lo cual habrá tramos donde no sólo no verás donde pisása sino que la caída de agua te puede llegar por encima de los pies- y si estás en el tramo de la mitad a la cumbre, cuando camines en plena lluvia hacelo con el cuerpo inclinado hacia adelante; reduce al mínimo la posibilidad de atraer un rayo.
Todo esto es, no para tener miedo, sino para tener cuidado. Y de allí en más, todo es disfrute.

Posted in General | Etiquetado: , , | 4 Comments »

LOS ENIGMAS DEL ORIGEN DE CAPILLA DEL MONTE: SOCIEDADES SECRETAS Y MASONERÍA

Posted by Gustavo Fernández en 12-10-2015

Capilla del Monte, el bucólico pueblo que se despereza al pie del mítico cerro Uritorco está plagado de historia de OVNIs, duendes, fenómenos parapsicológicos. Por ellos, todos tienen, aunque sea simplemente, una nociòn de qué se trata la localidad. Lo que muchos ignoran tiene que ver con su historia, una historia que retrotrae cuando menos en un siglo –y seguramente muchos más- las historias misteriosas y legendarias. Y, por cierto, echa por tierra los argumentos de los panrrefutadores militantes que quieren reducir todo a un “bluff periodístico” de mediados de la década del ’80 del siglo XX.
Por supuesto, quienes hemos invertido años y mucho caminar en la zona estudiándola sabemos que esto no es así, y que las referencias a los altos índices de extrañeza de la regiòn se remontan al tiempo de sus primitivos pobladores, los “henia-kamiâre” (sí, los mal llamados “comechingones”, correcciòn lingüística que ignoran hasta muchos supuestos “descendientes” de esa etnia extinguida).
En esta nota no me remitiré –fundamentalmente, porque ya lo he hecho en otros trabajos en extensión- a los “clásicos”: Erks, visitantes pretendidamente extraterrestres, “bastón de mando”. Simplemente, me enfocaré en dos hechos históricos, asociados a (no podía ser de otra manera) los enigmas que plantea su “fundaciòn”.

Antigua capilla demolida a principios de 1900Una rápida revisiòn de las conocidas referencias históricas establece una sucesiòn de propietarios de una extensa regiòn que –hoy- abarca desde el norte del pueblo de Capilla del Monte al sur de lo que conocemos como San Esteban, y que, según la página oficial de la localidad se inicia en una merced de tierras, llamada “Merced de Gualumba” entregada el 30 de diciembre del año 1575 por Don Lorenzo Suárez de Figueroa a Lucía González Jaimes, hija del conquistador Bartolomé Jaimes, y que es fácilmente rastreable en términos documentales hasta 1824, en que figura como propietario un tal Pastor Montoya. Pero luego de Montoya, hay un gran vacío legal, un “espacio en blanco” en términos documentales hasta que hacia 1890 aparece el alemán Adolfo Döering como dueño de la misma. En circunstancias no del todo claras, Doering va tomando posesión de estas propiedades a partir de gestar un primer asentamiento sobre los terrenos que hoy reconoceríamos como el Centro de Capilla del Monte. A poco de llegar a Córdoba, Adolfo Doering opta por guiar sus pasos hacia el norte del Valle de Punilla. Por entonces Susana Montoya de Núñez en carácter de propietaria habitaba en la Casona del casco de la antigua Estancia ubicada en proximidades de la Capilla de San Antonio. La Sra. Montoya va siendo desplazada hasta que fallece poco tiempo después; frente a esta circunstancia, en 1887, Doering procede a mensurar la zona con el auxilio del Perito Domingo Vilches unificando todas las tierras, asumiendo la propiedad de las mismas y rebautizándolas como Villa Doering.
Será el mismo Doering quien, en 1892, creará y presidirá una Comisión Vecinal que le dará forma al nuevo municipio el que será reconocido como tal asumiendo el nombre de Capilla del Monte a partir de 1897.
En paralelo con este proceso se diagrama el nuevo pueblo con la ayuda de ingenieros suizos quienes diseñarán la estructura poblacional haciendo eje de convergencia en la estación del recientemente llegado ferrocarril. Esto significa que durante el siglo XIX la “estancia” había dejado de serlo en sentido estricto y comenzó a nuclear un grupo incierto de viviendas en azarosa disposición.
Otro eslabón crucial en esta historia se produce durante esos años de transformación. Será en 1894 cuando durante un viaje del Párroco Arturo Gómez Morón, la vieja Capilla es demolida y en las vecindades de ella se comienza la construcción de la nueva la que se inaugura en 1908. Pero no nos adelantemos aún.

Döering era un científico alemán convocado por el gobierno argentino, a sugerencia de su colega Germán Bursmeister , para realizar diversas actividades científicas en Argentina. Integró como observador científico la “Campaña del Desierto”, cofundador de la Academia de Ciencias de Córdoba, titular y profesor universitario de materias como Química y Geología en la Universidad de esa provincia, hasta que adquiere las tierras ya citadas en el Valle de Punilla. Aquí se presenta ahora una señal de alerta para el espíritu atento: Ya en 1890, el conde español Odilio Estévez comenzó la construcciòn de lo que luego se conocería como “Pueblo Encanto”; su propio “castillo morisco” anexo al Pucará (sitio ceremonial de origen discutido). En otros trabajos cuyos enlaces sumamos, estudié en profundidad el simbolismo del castillo por un lado, y por otro, el misterio del Pucará, y por cierto no puedo dejar librado a la “casualidad” que el conde levantara su lindo edificio a metros de lo que “sólo” considerara un montón de rocas. De la historia de Estévez y del estudio del simbolismo del castillo surge a las claras que el mismo estaba enlistado en una o más órdenes iniciáticas, quizás próximas al Rosacrucismo, la Alquimia o la misma Masonería. Y al descubrir la fuerte actividad que en la Masonería realizaba Adolfo Döering, una se pregunta si ambos poderosos vecinos coinciden en Capilla del Monte sólo por azar. Porque Döering era miembro conspicuo de la Logia “Piedad y Unión”, que se había creado en Córdoba en 1868 y dentro de ella, Bursmeister era una figura relevante. A dicha logia se irán sumando los científicos germanos convocados así como otros quienes venían transitado otros caminos, tal el caso del estadounidense Benjamin Gould quien será el gestor del Observatorio Astronómico de Córdoba. En 1876, profundas discrepancias dentro de la logia, desaveniencias con la conducción de Bursmeister al frente de la Academia y los reiterados enfrentamientos entre Oscar Doering (hermano de Adolfo) y los denominados “germanos” con Benjamin Gould llevan a este último a crear, en 1877, una nueva logia masónica denominada “Southern Cross” con una mayoritaria presencia anglo estadounidense.
Los científicos que permanecen en “Piedad y Unión” impulsarán la creación de una unidad académica que se integrará a la Universidad de Córdoba bajo el nombre de Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas la que será presidida, entre 1878 y 1880 en carácter de Decano, por Oscar Doering y luego, por el mismo Adolfo Doering.
Otra de las consecuencias de esos enfrentamientos fue la gestación, por Decreto del 22 de junio de 1878, de la Academia Nacional de Ciencias de la que, Adolfo Doering, será presidente a lo largo de varios años (1914 – 1923).
Adolfo Doering afianza su relevancia científica a partir de los distintos trabajos en los que participó y que fue publicando a través del Boletín de la Academia hasta entrado el siglo XX. A aquel su primer trabajo asociado a la composición química de la caparazón de los caracoles que, en Alemania, le había significado trascendencia se le sumaron los que encaró en Argentina. Varios de ellos tuvieron que ver con la Química Orgánica, la Zoología y la Geología mereciendo un párrafo aparte el Informe Oficial que elaboró tras las tareas de investigación realizadas en la Patagonia durante 1879 por una Comisión Científica interdisciplinaria de la que fue miembro acompañando al Gral. Roca durante la Campaña del Desierto.
Extraemos del libro Grandes Escritores Argentinos y en particular del espacio dedicado a Florentino Ameghino (también miembro de la logia masónica “Piedad y Unión”) unos párrafos del Prólogo escrito por Joaquín Franguelli donde se brinda una semblanza de Adolfo Doering: “Adolfo Doering fue realmente un maestro; porque maestro no es sólo quien mucho sabe, sino quien con sus palabras de estímulo y con su ejemplo ferviente, sin presunción y sin jactancia, sabe encender en sus discípulos la llama del entusiasmo en la consecución de ideales puros.” Continúa Franquelli haciendo una descripción de la relación entre Doering y su discípulo Ameghino: “... había sido Adolfo Doering quien sustrajera a Florentino Ameghino de sus recogidos soliloquios, de sus solitarias meditaciones, en la desamparada trastienda de la pobre “Librerilla del Glyptodón” … quien lo llevara a Córdoba como director del Museo Antropológico y Paleontológico de la Universidad de aquella ciudad … quien lo propusiera para el título de Doctor Honoris Causa, a fin de que pudiera ocupar la cátedra de Zoología en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la misma Universidad Nacional … quien le facilitara fósiles y datos geológicos “preciosos”, como los califica el mismo Ameghino, y le acompañara en sus excursiones por los alrededores de Córdoba … quien publicara (a través de la Academia) su magna obra sobre los mamíferos fósiles argentinos, fruto de quince años de asidua labor.” Y creo que un tema interesante –sobre el cual insto a mis colegas a investigar- es que en el año 1921 escribe un libro, de 180 páginas, titulado “Reminiscensìas (sic) historico-etnograficas. I. Iberos y Euskaros y la misión civilizadora de la Iberia en tiempos prehistoricos”, editado por la misma Academia, hoy completamente inhallable (“casualmente”, sólo parecen registrarse cuatro ejemplares y todos ellos en bibliotecas universitarias estadounidenses, tres de las cuales pertenecen a la Masonería). Realmente creo que ese texto, de recuperarse, debe contener interesantes observaciones posiblemente alineadas con otro “revulsivo” investigador del pasado y de esa misma época: Florencio de Basaldúa. Por lo pronto, De Basaldúa y Ameghino mantenían estrecho contacto, y ya sabemos que Ameghino lo tenía con Döering. Porqué el inusitado y sorpresivo interés de este alemán volcado a la geología y fitozoología argentina vira hacia el “pasado no oficial” de los íberos resultaría inexplicable a menos que nos preguntemos si su vecindad con otro “hermano de iniciación” (Odilio Estévez, español) no lo puso en contacto con conocimientos reservados a unos pocos.
Y como si hubiéramos agotado las “felices coincidencias”, es precisamente en 1892 cuando Roberto Blahcke, ex oficial del ejército alemán asentado desde pocos años antes en lo que luego sería la próxima localidad de La Falda, constituye la empresa con la que daría inicio a la construcciòn del mítico “Hotel Edén”, que supiera ser décadas más tarde baluarte del nazismo en Argentina y con su propia historia de misterios…

El misterio de la iglesia

La postal del enigma

La postal del enigma

Conocida en círculos mistéricos como “la capilla neotemplaria” (especialmente por su diseño octogonal) ya hemos abundado en muchas preguntas sobre la misma en otros artículos. Repetiremos, si vale como referencia, que acreditados radiestesistas han detectado una línea de energía telúrica que se extiende desde la misma hasta… el cerro San Antonio, en Piriápolis, Uruguay, conectando esotérica e iniciáticamente estos dos enigmas por derecho propio –como se deduce del podcast cuyo enlace acompañamos- . Por lo pronto, voy a detenerme en un punto tan oscuro como esa “huella masónica” en el nacimiento del pueblito de leyenda.
Como dijimos, la “historia oficial” dice que el capitán español Ceballos, allá a fines del siglo XVII, construyó la primitiva capilla, de adobe y paja, que a princpios del siglo XIX fue reconstruida –por su avanzado estado natural de deterioro- de manera prácticamente idéntica y que aparece en las fotografías más antiguas, hasta que a fines del siglo XIX se comienza a construir la actual, inaugurada en 1908. Esto, hasta aquí, como parte de la crónica. Pero…
Pero hemos encontrado una postal familiar, de 1920, donde aparece la iglesia en avanzado estado de deterioro –mucho, mucho más de los pretendidos 12 años que tendría que tener- y donde de puño y letra del viajero que la envía se refiere a la misma como “antigua”. ¿Significa eso que la “actual” tuvo una construcciòn décadas anterior y se oculta la misma?. ¿Y porqué se ocultaría?.

Ampliación del vitral del frontispicio

Ampliación del vitral del frontispicio

 

Y aquí vamos el segundo misterio. Cualquiera que la visite, observará que se han cegado ventanas, reconstruido puertas, retirado vitrales en época imprecisa. Pero si se observa esas fotos antiguas, se verá que sobre las puertas existían flagrantes vitrales con cruces templarias. No sólo se retiran los vitrales: como para que no queden dudas, se ciega la arcada de los mismos.
¿Qué significa todo esto?. Saque el lector sus propias conclusiones: existen aún muchos indicios que seguir rastreando. Yo sólo pasé por aquí para arrojar un par de interrogantes al ruedo…

Captura con Google Earth. Inevitablemente octogonal...

Captura con Google Earth. Inevitablemente octogonal…

Vitral actualmente cegado

Vitral actualmente cegado

Otras ventanas cegadas

Otras ventanas cegadas

Posted in Esoterismo, General, Investigación OVNI, Política y Esoterismo | Etiquetado: , , , , , , , , , , , | 5 Comments »

ZONA URITORCO: nuevo grupo en Facebook

Posted by Gustavo Fernández en 16-09-2015

Pueblo EncantoHemos creado un nuevo grupo en Facebook para difundir actividades de la Agrupaciòn Difusora de Sabiduría Ancestral “Casa del Cóndor”, el Centro de Armonizaciòn Integral y el Instituto Planificador de Encuentros Cercanos: pueden verlo en https://www.facebook.com/groups/954322391295912/

Saludos cordiales

Posted in General | Etiquetado: , , , | Leave a Comment »

CERRO URITORCO, CAPILLA DEL MONTE Y SUS MISTERIOS

Posted by Gustavo Fernández en 07-09-2014

CERRO URITORCO, CAPILLA DEL MONTE Y SUS MISTERIOS
con Gustavo Fernández

Sábado 6, domingo 7, lunes 8 de diciembre de 2014
(y un día más a elección…)

Objetivos: Para quienes hacen su primera travesía mística acompañados por Gustavo Fernández.
Muchos han señalado, en base a sus experiencias personales, que estas travesías son disparadoras de cambios en lo interno y lo externo.Podemos decir, con fundamento, que hay un “antes” y un “después”, donde las caminatas y ascensiones en lugares particularmente energéticos son de por sí disparadores de ese Cambio. Que alcanza a todos, con iniciación previa o sin ella, con conocimientos o sin ellos. Sólo por estar allí, y esforzarse.

Este es el cronograma:

La recepción se realizará a primera hora de la mañana en Capilla del Monte. Nos alojaremos en cálidas cabañas a pasos del centro del pueblo, en el paradisíaco “Pueblo Encanto”
caba_c3_b1aarbol_cfi0y2
Y realizaremos las siguientes actividades:

 
OLYMPUS DIGITAL CAMERASábado 6: Recepción y desayuno. Reunión informativa de objetivos. Luego del descanso, visitaremos Los Mogotes, ascendiendo el Paso del Indio, donde las tradiciones indican que se celebraba el Rito de Paso a la madurez espiritual. Al regreso y luego del almuerzo, recorreremos “Pueblo Encanto”, donde conoceremos los entretelones de la construcciòn de su castillo estilo español mudéjar en el siglo XIX y su simbología templaria y masónica, así como el adyacente “pucará” un centro ceremonial indígena, al que se le ha estimado una antigüedad de 8.000 años Para más info, ir a:

https://alfilodelarealidad.wordpress.com/2014/02/11/el-mensaje-esoterico-de-pueblo-encanto/

https://alfilodelarealidad.wordpress.com/2014/05/30/la-civilizacion-perdida-del-uritorco/

Noche libre.

1551726_688816027878056_460896506676247632_n

Domingo 7: por la mañana, excursión a Los Terrones, imponente panorama y enclave de fuerzas telúricas, y de allí continuaremos a las Grutas de Ongamira —a 40 kilómetros de Capilla— donde los indígenas “henia-Kâmiare” (mal llamados “comechingones”) realizaban sus rituales. Al regreso, cena grupal.

 

97101

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Lunes 8: Por la mañana, Ceremonia de Temazcal. Antes y después, Limpieza Espiritual Tolteca, en forma individual, a todos los asistentes. Almuerzo. Tarde libre. El Temazcal, o casa de vapor, es una ceremonia proveniente de las antiguas culturas nativas de México y Norteamérica. Representa el vientre de nuestra Madre Tierra. En la ceremonia se utilizan piedras calentadas al rojo vivo (reactivando así el calor guardado en las rocas cuando formaron parte de las entrañas de la tierra) en las cuales se vierte infusiones de agua con plantas aromáticas y medicinales.
Apreciado por sus efectos relajantes, tonificantes y terapéuticos en lo físico y psicológico. Sus efectos terapéuticos son benéfico para artritis, artrosis, reuma, lumbago, enfermedades autoinmunes, problemas gastrointestinales y bronquio-pulmonares, diabetes, problemas de piel y depresión, trastornos circulatorios. En lo espiritual expande la conciencia, fortalece la voluntad y desarrolla el Guerrero Interior, limita a la Sombra de nuestro inconsciente.

 

Info sobre Temazcales: http://movimientochamanico.wordpress.com/temazcales/

Martes:: a la mañana, luego del desayuno, se da por concluida la actividad. Quines asi lo dispongan podrán emprender el regreso. Quien desee permanecer, puede optar tanto por el día libre como por hacer en grupo el ascenso al cerro Uritorco (mínimo 4 personas)

En todo momento, los asistentes tendrán libre e irrestricto acceso al Laberinto de Cuarzo, primero en su tipo en el mundo:

Más info sobre el Laberinto: https://alfilodelarealidad.wordpress.com/2012/09/25/el-unico-laberinto-de-cuarzo-del-mundo/

Importante: el orden (no la naturaleza) de las actividades puede variar por razones metereológicas, de número de inscriptos o todo motivo que se estime conveniente.
NO incluye pasajes hacia y desde Capilla al punto de origen.

Incluye: Desayunos, una comida diaria, alojamiento (en cabaña, compartiendo comunitariamente), peajes, traslados hacia y desde los lugares de práctica, aranceles de actividades.
Único arancel total: $ 2.900
(Dos mil novecientos pesos argentinos)
Días sábado, domingo y lunes
Día Martes (extra opcional) $ 450
(Cuatrocientos cincuenta pesos argentinos)
Alojamiento, desayuno del miércoles (antes del check out) y desayuno + una comida son las prestaciones del día extra. Aranceles de Uritorco -eventualmente- aparte.
Fecha límite para reservar: 10 de noviembre de 2014

Informes e inscripción: caintegral@yahoo.com.ar
Enviar un mail con datos personales (nombre y apellido completos, domicilio físico, teléfonos, fecha de nacimiento y detalle de la medicación –si se emplea–) .

Su reserva estará realizada sólo con depósito del 50 % del total
Saldo: al momento de la partida.

Desde Argentina:
Banco de la Nación Argentina
Caja de Ahorro nº 2650-3907270516 (Sr. Alberto Enrique Marzo)
Para transferencia electrónica (E-banking):
CBU: 01103906 – 30039072705165
CUIL: 20-21512438/0
Desde el exterior:
Mediante transferencia por Western Union a nombre de:
Apellido: Fernández
Nombres: Gustavo Mario
Calle 9 de Julio 162, 6to D
Paraná
Entre Ríos
Argentina

(detallando por email el número de transferencia otorgado y nombre completo de la persona que hace el envío, así como localidad desde la cual se hace, código postal y un teléfono de referencia).

Informes: caintegral@yahoo.com.ar

Posted in Vivir Mejor | Etiquetado: , , , , , , , | 2 Comments »

 
A %d blogueros les gusta esto: