Homeopatía y Esoterismo

Herstellung von Essenz aus MaiglöckchenDesde que me dedico a la investigación —quizás con más fruición que a la aplicación— de las Terapias Alternativas o Complementarias, ha venido sistemáticamente llamando mi atención el “fenómeno homeopático”. No, no, me temo que están equivocados: no me refiero a la probada eficiencia de este abordaje. Estoy hablando del supino desconocimiento que los médicos practicantes de la misma tienen sobre las causas de su efectividad.

En efecto, he tenido el gusto de sentarme a charlar café de por medio con algunos especialistas, probos hombres de Academia que, a mi ladina pregunta sobre porqué —jugando de abogado del diablo, sicario eventual del materialismo dialéctico— la Homeopatía funciona (ya saben, si se supone que las sucesivas “diluciones” exceden el número de Avogadro, desapareciendo todo elemento físico o químico susceptible de actuar sobre la fisiología) encontrarme con un rictus mezcla discepoliana de confusión e incomodidad, más la frase: “Y… algo habrá de quedar… porque funciona”.

Estamos aviados. Entre médicos homeópatas incapaces de construir una teoría estructural de aquello que aplican todos los días y escépticos militantes que critican sin estudiarla, lo maravilloso no es que la Homepatía funcione. Maravilloso es que todavía se la practique.

Así que aquí llegamos nosotros, herejes consuetudinarios a tiempo completo, decididos a escandalizar —aún más, para variar— al mundillo científico proponiendo, no una explicación físico-química de aquella, sino una esotérica.

Entrando en materia

El interés y los resultados de la Homeopatía se deben a la posibilidad de encarar en forma individual a cada enfermo, integrando sus distintos problemas en una estructura dinámica y no en una suma de diagnósticos diferentes. Este abordaje holístico y personalizado es su sello distintivo, aun más que las características de sus preparados.Es necesario que se comprenda bien la importancia que tiene para la Homeopatía el concepto de “remedio único”, pues es un tema que lamentablemente no ha sido comprendido por muchos médicos homeópatas y ello ha generado la división en Unicistas, Pluralistas y Complejistas, según que receten habitualmente un solo remedio (unicistas), de dos a cuatro (pluralistas) o muchos a la vez (complejistas), que son los conocidos “frasquitos” en que están mezclados cantidad de remedios.

El proceso es sencillo. El resultado de la dilución y sucusión (agitación) de una sustancia en su solvente constituye lo que se denomina una dinamización homeopática. Se puede obtener un medicamento homeopático a partir de cualquier sustancia de origen vegetal, mineral o animal. Es importante recordar que para que una sustancia pueda servir homeopáticamente es necesario que haya sido experimentada en el hombre sano.
Muchos de los principales remedios homeopáticos constitucionales tienen su origen en sustancias que no se utilizan en la terapéutica clásica por no tener efectos medicinales en dosis ponderable, pero que preparados homeopáticamente ponen de manifiesto profundas propiedades curativas. El ejemplo más clásico es Natrum Muriático, que es cloruro de sodio, o sea, la sal común que se ingiere diariamente con los alimentos. Esta sustancia en Homeopatía resulta un remedio fundamental para muchos organismos, por la sintomatología constitucional que tiene Natrum Muriático, que corresponde a importantes trastornos físicos y anímicos que es capaz de curar.

Para la preparación del remedio homeopático se siguen actualmente los mismos principios que empleó Hahnemann[1] y que tantas críticas y burlas le significaron. La técnica de preparación varía según la sustancia a utilizar sea soluble o no en agua o alcohol.En el caso de la sustancias solubles, o de las “tinturas”, se diluye una parte en noventa y nueve partes de alcohol al 70 %, que luego se agita repetidas veces, con lo cual se obtiene la primera dinamización hahnemanniana centesimal.
Para preparar la segunda dinamización, se procede exactamente de la misma manera, o sea, se toma una parte de la primera y se mezcla con noventa y nueve partes de alcohol, que a su vez se agita repetidas veces y así sucesivamente se preparan las demás dinamizaciones.
Cuando la sustancia a emplear es insoluble en agua o alcohol, Hahnemann resolvió el problema, con una técnica propia totalmente original, que consistía en triturar en un mortero una parte de la sustancia a emplear, mezclada con noventa y nueve partes de lactosa, con lo cual se obtiene la primera trituración centesimal. De la misma manera se prepara la segunda y tercera trituraciones. Una vez efectuada la tercera trituración, Hahnemann observó que ya no había problemas de solubilidad, por lo cual preparaba la cuarta dilución y las sucesivas con la misma técnica que para las sustancias solubles.
Actualmente se utilizan también diluciones mucho más elevadas, como ser la Mil, 10 Mil, 50 Mil y 100 Mil, que son preparadas mediante técnicas mecánicas mediante unos aparatos denominados “dinamizadores”.

Es importante tener presente que si bien el origen de la técnica de las dinamizaciones sucesivas fue inicialmente para evitar los efectos tóxicos; el motivo de que se efectúen dinamizaciones elevadas ha sido que a través de la experiencia clínica se ha comprobado fehacientemente que cuanto más se dinamiza la solución mayor es la fuerza con que actúa y la duración del efecto curativo del remedio homeopático. Ejemplo: una dinamización 30 de Natrum Muriático tiene una profundidad de acción y una fuerza mucho menor que una dinamización de 10 Mil, la cual a su vez tiene menos fuerza que una de 50 Mil. Habitualmente esta característica es difícilmente comprendida, pues es justamente todo lo contrario a lo que ocurre con el medicamento clásico. Es decir que el medicamento homeopático cuando más dinamizado más fuerte es, en tanto que el medicamento alopático cuanto más concentrado mayor es su efecto.

Una de las experiencias más conocidas es la efectuada por Lise Wurmser, quien intoxicando cobayos con arsénico o bismuto, observa que el tóxico se va eliminando por la orina hasta detenerse su eliminación, quedando una importante cantidad retenido en las vísceras del animal. Si después de varias semanas de haberse detenido la eliminación se inyecta una dinamización “7 Centesimal” de arsénico a los animales que fueron intoxicados con el mismo, se observa la reaparición de la eliminación del arsénico que había quedado retenido en el organismo. Si se efectúa una prueba cruzada, es decir, se inyecta bismuto 7c a los animales intoxicados con arsénico o viceversa, no se produce ninguna eliminación, con lo cual se demuestra la acción sobre el animal del remedio homeopático y la especificidad de su efecto.

Considera la Homepatía que la salud es un estado de equilibrio de nuestra fuerza vital, en tanto que la enfermedad significa la rotura de este equilibrio por diferentes factores, resultando entonces un desequilibrio dinámico que se manifiesta clínicamente en los distintos síntomas mentales y físicos que caracterizan la enfermedad.
Citamos la obra cumbre de Hahnemann, “Organón”, Parágrafo 9: “En el estado de salud, la fuerza vital (autocrática) que dinámicamente anima el cuerpo material (organismo) gobierna con poder ilimitado y conserva todas las partes del organismo en admirable y armoniosa operación vital, tanto respecto a las sensaciones como a las funciones, de modo que el espíritu dotado de razón que reside en nosotros puede emplear libremente estos instrumentos vivos y sanos para los más altos fines de nuestra existencia”.

Parágrafo 11: “Cuando una persona cae enferma, es solamente la fuerza vital inmaterial y activa por sí misma y presente en todas las partes del organismo la que sufre desde luego la desviación que determina la influencia dinámica del agente morbosohistil a la vida; el principio vital únicamente, en estado anormal, es el que puede dar al organismo las sensaciones irregulares que llamamos enfermedad…”.

Pero vayamos por partes

Párrafos atrás he mencionado el Número de Avogadro. ¿De qué se trata? Se enuncia así: “El número de moléculas que hay en un volumen se denomina número de Avogadro. El número o constante de Avogadro NA —por Amedeo Avogadro— es una constante utilizada en química y física para establecer una relación entre la masa o el volumen y la cantidad de materia.” (según la Wikipedia). O para ponerlo más sencillo: cuando la cantidad de moléculas está por debajo de ese número, la materia, como tal, deja de existir. En altas diluciones (mil o más) en consecuencia, ya no queda ningún elemento físico ni química que pudiera producir el efecto que se dice produce. Esta es la razón por lo que la medicina alopática, ortodoxa, descree de la Homeopatía. Sin embargo, centenares de miles de pacientes pueden dar fe de su efectividad. Entonces, ¿qué?.

Pues, volver a leer a Hahnemann. Cuando habla de “energía vital”, de manera clarividente anticipó una conexión, si se quiere parapsicológica —en un sentido energético— o, más bien, radiónica, energética, entre el conocimiento redivivo del antiguo Esoterismo a la luz de las Terapias Complementarias o Alternativas contemporáneas. Porque, de hecho, lo que queda en el “soporte” —el agua, alcohol, etc.— es la impronta energética de la materia física o química terapéutica. Y si, al decir hahnemanniano, “lo semejante cura lo semejante”, podemos agregar nuestro antiguo y sapiente “lo microcósmico refleja lo macrocósmico”, “la parte del Todo está en todo”. La Homeopatía, la académica, acartonada, funcional al Sistema pese a sus discrepancias, marketineada en las farmacias integradas a los sistemas de salud, funciona por imposición taxativa del milenario, ocultista Principio de Correspondencia.

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[1] Christian Friedrich Samuel Hahnemann (Meissen, Alemania, 10 de abril de 1755 – París, 2 de julio de 1843), mejor conocido como Samuel Hahnemann, fue un médico sajón , fundador de la medicina homeopática.

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Un comentario sobre “Homeopatía y Esoterismo

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  1. Hola Gustavo,
    Una aclaración. El número de abogadro es 6,02×10^23. Y define lo que es un mol. Si tu tienes un mol de un átomo o molecula tendras entonces su peso molecular o atómico, en gramos. Ej. El hidrógeno tiene una masa atomica de 1, si tu juntas 6,02×10^23 átomos de hidrógeno tendrás entonces 1 gramo de hidrógeno.
    El articulo esta muy bueno, salvo que esa definición me hace mucho ruido.
    Saludos!!

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