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Ovnis, Civilizaciones Desaparecidas, Parapsicología y Esoterismo.

LOS ENIGMAS DEL ORIGEN DE CAPILLA DEL MONTE: SOCIEDADES SECRETAS Y MASONERÍA

Posted by Gustavo Fernández en 12-10-2015

Capilla del Monte, el bucólico pueblo que se despereza al pie del mítico cerro Uritorco está plagado de historia de OVNIs, duendes, fenómenos parapsicológicos. Por ellos, todos tienen, aunque sea simplemente, una nociòn de qué se trata la localidad. Lo que muchos ignoran tiene que ver con su historia, una historia que retrotrae cuando menos en un siglo –y seguramente muchos más- las historias misteriosas y legendarias. Y, por cierto, echa por tierra los argumentos de los panrrefutadores militantes que quieren reducir todo a un “bluff periodístico” de mediados de la década del ’80 del siglo XX.
Por supuesto, quienes hemos invertido años y mucho caminar en la zona estudiándola sabemos que esto no es así, y que las referencias a los altos índices de extrañeza de la regiòn se remontan al tiempo de sus primitivos pobladores, los “henia-kamiâre” (sí, los mal llamados “comechingones”, correcciòn lingüística que ignoran hasta muchos supuestos “descendientes” de esa etnia extinguida).
En esta nota no me remitiré –fundamentalmente, porque ya lo he hecho en otros trabajos en extensión- a los “clásicos”: Erks, visitantes pretendidamente extraterrestres, “bastón de mando”. Simplemente, me enfocaré en dos hechos históricos, asociados a (no podía ser de otra manera) los enigmas que plantea su “fundaciòn”.

Antigua capilla demolida a principios de 1900Una rápida revisiòn de las conocidas referencias históricas establece una sucesiòn de propietarios de una extensa regiòn que –hoy- abarca desde el norte del pueblo de Capilla del Monte al sur de lo que conocemos como San Esteban, y que, según la página oficial de la localidad se inicia en una merced de tierras, llamada “Merced de Gualumba” entregada el 30 de diciembre del año 1575 por Don Lorenzo Suárez de Figueroa a Lucía González Jaimes, hija del conquistador Bartolomé Jaimes, y que es fácilmente rastreable en términos documentales hasta 1824, en que figura como propietario un tal Pastor Montoya. Pero luego de Montoya, hay un gran vacío legal, un “espacio en blanco” en términos documentales hasta que hacia 1890 aparece el alemán Adolfo Döering como dueño de la misma. En circunstancias no del todo claras, Doering va tomando posesión de estas propiedades a partir de gestar un primer asentamiento sobre los terrenos que hoy reconoceríamos como el Centro de Capilla del Monte. A poco de llegar a Córdoba, Adolfo Doering opta por guiar sus pasos hacia el norte del Valle de Punilla. Por entonces Susana Montoya de Núñez en carácter de propietaria habitaba en la Casona del casco de la antigua Estancia ubicada en proximidades de la Capilla de San Antonio. La Sra. Montoya va siendo desplazada hasta que fallece poco tiempo después; frente a esta circunstancia, en 1887, Doering procede a mensurar la zona con el auxilio del Perito Domingo Vilches unificando todas las tierras, asumiendo la propiedad de las mismas y rebautizándolas como Villa Doering.
Será el mismo Doering quien, en 1892, creará y presidirá una Comisión Vecinal que le dará forma al nuevo municipio el que será reconocido como tal asumiendo el nombre de Capilla del Monte a partir de 1897.
En paralelo con este proceso se diagrama el nuevo pueblo con la ayuda de ingenieros suizos quienes diseñarán la estructura poblacional haciendo eje de convergencia en la estación del recientemente llegado ferrocarril. Esto significa que durante el siglo XIX la “estancia” había dejado de serlo en sentido estricto y comenzó a nuclear un grupo incierto de viviendas en azarosa disposición.
Otro eslabón crucial en esta historia se produce durante esos años de transformación. Será en 1894 cuando durante un viaje del Párroco Arturo Gómez Morón, la vieja Capilla es demolida y en las vecindades de ella se comienza la construcción de la nueva la que se inaugura en 1908. Pero no nos adelantemos aún.

Döering era un científico alemán convocado por el gobierno argentino, a sugerencia de su colega Germán Bursmeister , para realizar diversas actividades científicas en Argentina. Integró como observador científico la “Campaña del Desierto”, cofundador de la Academia de Ciencias de Córdoba, titular y profesor universitario de materias como Química y Geología en la Universidad de esa provincia, hasta que adquiere las tierras ya citadas en el Valle de Punilla. Aquí se presenta ahora una señal de alerta para el espíritu atento: Ya en 1890, el conde español Odilio Estévez comenzó la construcciòn de lo que luego se conocería como “Pueblo Encanto”; su propio “castillo morisco” anexo al Pucará (sitio ceremonial de origen discutido). En otros trabajos cuyos enlaces sumamos, estudié en profundidad el simbolismo del castillo por un lado, y por otro, el misterio del Pucará, y por cierto no puedo dejar librado a la “casualidad” que el conde levantara su lindo edificio a metros de lo que “sólo” considerara un montón de rocas. De la historia de Estévez y del estudio del simbolismo del castillo surge a las claras que el mismo estaba enlistado en una o más órdenes iniciáticas, quizás próximas al Rosacrucismo, la Alquimia o la misma Masonería. Y al descubrir la fuerte actividad que en la Masonería realizaba Adolfo Döering, una se pregunta si ambos poderosos vecinos coinciden en Capilla del Monte sólo por azar. Porque Döering era miembro conspicuo de la Logia “Piedad y Unión”, que se había creado en Córdoba en 1868 y dentro de ella, Bursmeister era una figura relevante. A dicha logia se irán sumando los científicos germanos convocados así como otros quienes venían transitado otros caminos, tal el caso del estadounidense Benjamin Gould quien será el gestor del Observatorio Astronómico de Córdoba. En 1876, profundas discrepancias dentro de la logia, desaveniencias con la conducción de Bursmeister al frente de la Academia y los reiterados enfrentamientos entre Oscar Doering (hermano de Adolfo) y los denominados “germanos” con Benjamin Gould llevan a este último a crear, en 1877, una nueva logia masónica denominada “Southern Cross” con una mayoritaria presencia anglo estadounidense.
Los científicos que permanecen en “Piedad y Unión” impulsarán la creación de una unidad académica que se integrará a la Universidad de Córdoba bajo el nombre de Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas la que será presidida, entre 1878 y 1880 en carácter de Decano, por Oscar Doering y luego, por el mismo Adolfo Doering.
Otra de las consecuencias de esos enfrentamientos fue la gestación, por Decreto del 22 de junio de 1878, de la Academia Nacional de Ciencias de la que, Adolfo Doering, será presidente a lo largo de varios años (1914 – 1923).
Adolfo Doering afianza su relevancia científica a partir de los distintos trabajos en los que participó y que fue publicando a través del Boletín de la Academia hasta entrado el siglo XX. A aquel su primer trabajo asociado a la composición química de la caparazón de los caracoles que, en Alemania, le había significado trascendencia se le sumaron los que encaró en Argentina. Varios de ellos tuvieron que ver con la Química Orgánica, la Zoología y la Geología mereciendo un párrafo aparte el Informe Oficial que elaboró tras las tareas de investigación realizadas en la Patagonia durante 1879 por una Comisión Científica interdisciplinaria de la que fue miembro acompañando al Gral. Roca durante la Campaña del Desierto.
Extraemos del libro Grandes Escritores Argentinos y en particular del espacio dedicado a Florentino Ameghino (también miembro de la logia masónica “Piedad y Unión”) unos párrafos del Prólogo escrito por Joaquín Franguelli donde se brinda una semblanza de Adolfo Doering: “Adolfo Doering fue realmente un maestro; porque maestro no es sólo quien mucho sabe, sino quien con sus palabras de estímulo y con su ejemplo ferviente, sin presunción y sin jactancia, sabe encender en sus discípulos la llama del entusiasmo en la consecución de ideales puros.” Continúa Franquelli haciendo una descripción de la relación entre Doering y su discípulo Ameghino: “... había sido Adolfo Doering quien sustrajera a Florentino Ameghino de sus recogidos soliloquios, de sus solitarias meditaciones, en la desamparada trastienda de la pobre “Librerilla del Glyptodón” … quien lo llevara a Córdoba como director del Museo Antropológico y Paleontológico de la Universidad de aquella ciudad … quien lo propusiera para el título de Doctor Honoris Causa, a fin de que pudiera ocupar la cátedra de Zoología en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la misma Universidad Nacional … quien le facilitara fósiles y datos geológicos “preciosos”, como los califica el mismo Ameghino, y le acompañara en sus excursiones por los alrededores de Córdoba … quien publicara (a través de la Academia) su magna obra sobre los mamíferos fósiles argentinos, fruto de quince años de asidua labor.” Y creo que un tema interesante –sobre el cual insto a mis colegas a investigar- es que en el año 1921 escribe un libro, de 180 páginas, titulado “Reminiscensìas (sic) historico-etnograficas. I. Iberos y Euskaros y la misión civilizadora de la Iberia en tiempos prehistoricos”, editado por la misma Academia, hoy completamente inhallable (“casualmente”, sólo parecen registrarse cuatro ejemplares y todos ellos en bibliotecas universitarias estadounidenses, tres de las cuales pertenecen a la Masonería). Realmente creo que ese texto, de recuperarse, debe contener interesantes observaciones posiblemente alineadas con otro “revulsivo” investigador del pasado y de esa misma época: Florencio de Basaldúa. Por lo pronto, De Basaldúa y Ameghino mantenían estrecho contacto, y ya sabemos que Ameghino lo tenía con Döering. Porqué el inusitado y sorpresivo interés de este alemán volcado a la geología y fitozoología argentina vira hacia el “pasado no oficial” de los íberos resultaría inexplicable a menos que nos preguntemos si su vecindad con otro “hermano de iniciación” (Odilio Estévez, español) no lo puso en contacto con conocimientos reservados a unos pocos.
Y como si hubiéramos agotado las “felices coincidencias”, es precisamente en 1892 cuando Roberto Blahcke, ex oficial del ejército alemán asentado desde pocos años antes en lo que luego sería la próxima localidad de La Falda, constituye la empresa con la que daría inicio a la construcciòn del mítico “Hotel Edén”, que supiera ser décadas más tarde baluarte del nazismo en Argentina y con su propia historia de misterios…

El misterio de la iglesia

La postal del enigma

La postal del enigma

Conocida en círculos mistéricos como “la capilla neotemplaria” (especialmente por su diseño octogonal) ya hemos abundado en muchas preguntas sobre la misma en otros artículos. Repetiremos, si vale como referencia, que acreditados radiestesistas han detectado una línea de energía telúrica que se extiende desde la misma hasta… el cerro San Antonio, en Piriápolis, Uruguay, conectando esotérica e iniciáticamente estos dos enigmas por derecho propio –como se deduce del podcast cuyo enlace acompañamos- . Por lo pronto, voy a detenerme en un punto tan oscuro como esa “huella masónica” en el nacimiento del pueblito de leyenda.
Como dijimos, la “historia oficial” dice que el capitán español Ceballos, allá a fines del siglo XVII, construyó la primitiva capilla, de adobe y paja, que a princpios del siglo XIX fue reconstruida –por su avanzado estado natural de deterioro- de manera prácticamente idéntica y que aparece en las fotografías más antiguas, hasta que a fines del siglo XIX se comienza a construir la actual, inaugurada en 1908. Esto, hasta aquí, como parte de la crónica. Pero…
Pero hemos encontrado una postal familiar, de 1920, donde aparece la iglesia en avanzado estado de deterioro –mucho, mucho más de los pretendidos 12 años que tendría que tener- y donde de puño y letra del viajero que la envía se refiere a la misma como “antigua”. ¿Significa eso que la “actual” tuvo una construcciòn décadas anterior y se oculta la misma?. ¿Y porqué se ocultaría?.

Ampliación del vitral del frontispicio

Ampliación del vitral del frontispicio

 

Y aquí vamos el segundo misterio. Cualquiera que la visite, observará que se han cegado ventanas, reconstruido puertas, retirado vitrales en época imprecisa. Pero si se observa esas fotos antiguas, se verá que sobre las puertas existían flagrantes vitrales con cruces templarias. No sólo se retiran los vitrales: como para que no queden dudas, se ciega la arcada de los mismos.
¿Qué significa todo esto?. Saque el lector sus propias conclusiones: existen aún muchos indicios que seguir rastreando. Yo sólo pasé por aquí para arrojar un par de interrogantes al ruedo…

Captura con Google Earth. Inevitablemente octogonal...

Captura con Google Earth. Inevitablemente octogonal…

Vitral actualmente cegado

Vitral actualmente cegado

Otras ventanas cegadas

Otras ventanas cegadas

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5 comentarios to “LOS ENIGMAS DEL ORIGEN DE CAPILLA DEL MONTE: SOCIEDADES SECRETAS Y MASONERÍA”

  1. ¡Extraordinaramente interesante!! Ya sabés lo que dicen en inteligencia “una casualidad es el destino, dos intención, mas de dos conspiración”. Gringos que llegan “de la nada” y toman posesión a la que luego se suman otros, se ve que los nazis no fueron los primeros interesados, sino que continuaron la cadena que otros iniciaron. ¿quién sabe que secretos se esconden opacados por el turismo new age?.

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  2. […] de esas referencias para quien llega por primera vez esta información. También, al estudiar los orígenes de Capilla del Monte, establecí hilaciones, similitudes y antagonismos. Sirva entonces esta nota sólo a título […]

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  3. vicentemj said

    Respecto al libro “Reminiscensìas (sic) historico-etnograficas. I. Iberos y Euskaros y la misión civilizadora de la Iberia en tiempos prehistóricos” el cual me parece muy interesante, una búsqueda en el portal worldcat.org (un buscador para localizar cualquier material bibliográfico en las más importantes bibliotecas del mundo) me proporcionó que 30 bibliotecas universitarias de Estados Unidos y Europa lo tienen en sus estanterías (ninguna latinoamericana) pero no es una publicación como un libro tal, sino que es una especie de ensayo incluido en la revista o Miscelánea de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba, Argentina, y éste era el número 4 de la serie.
    Finalmente y por suerte para los que nos gusta estudiar estos temas de la Historia no muy conocidos, lo encontré en archive.org digitalizado y subido por la Universidad de Toronto, aquí está lo pueden descargar en PDF u otros formatos https://archive.org/details/miscelnea01acaduoft el ensayo empieza en la miniatura 423 del PDF.

    PD: Bibliotecas universitarias masónicas, ¿hay alguna que no lo sea?. En esa misma web también se puede hallar a Florencio de Basaldúa y su famosa “Erné” https://archive.org/details/ernleyendakantab00basa

    Saludos, me parece muy interesante este blog le felicito, sobre todo el tema de las cabezas talladas en la roca.

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  4. Ricardo said

    Muy impresionante el curriculumn De DOERING,, sin embargo omitistes, que era un abusador de mujeres, según relatos de familias lugareños que escuche personalmente, saludos

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  5. No lo omití, Ricardo. Simplemente no lo sabía. Pero conociendo la mentalidad machista y discriminadora de fines del siglo XIX en esos ámbitos, no me resultaría extraño. Lo que me da curiosidad es que si escuchasdte relatos de familias, ¿son “comentarios de los abuelos” o víctimas directas?. Por las fechas. Saludos.

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