AL FILO DE LA REALIDAD .com.ar

Ovnis, Civilizaciones Desaparecidas, Parapsicología y Esoterismo.

Para estar actualizado con “Al Filo de la Realidad”…

Posted by Gustavo Fernández en 04-03-2014

Puedes suscribirte a este blog (haciendo click en el ícono RSS (ícono naranja) que encuentras en la columna de la derecha, o suscribiéndote gratuitamente en nuestra lista de informaciòn, yendo a:

http://www.egrupos.net/grupo/afr/alta

De esta manera, te llegarán las notificaciones de actualizaciones en este blog. Y si lo haces en la lista, con el beneficio agregado que también recibirás informaciòn sobre nuestros otros espacios, “Movimiento Chamánico” e “Instituto Planificador de Encuentros Cercanos”, además de noticias sobre nuestras actividades.

Posted in General | Leave a Comment »

EL PORQUÉ Y EL CÓMO DEL APRENDIZAJE EN LAS SOCIEDADES INICIÁTICAS

Posted by Gustavo Fernández en 06-02-2016

estrella 356-En numerosas oportunidades me han preguntado el porqué de la discreción (que no “secreto”, lo que es muy distinto) de las Enseñanzas recibidas en el seno de las Órdenes y Sociedades Iniciáticas en general, y de la Orden Hermética y Pitagórica –a la que pertenezco- en particular. Va de suyo que responder a esta inquietud implica que, en el proceso, hemos dejado de lado tanto las “seudo órdenes” meramente comerciales como aquellos cenáculos disfrazados de tales más con el propósito de conciábulo político o económico, valiéndose así del “secretismo” para establecer alianzas con un fin espúreo, muy lejano del trascendente y filantrópico de servicio y evoluciòn que se supone, debe caracterizarlas. Pero es también una obviedad que, en tales casos, no son “las” Sociedades Iniciáticas quienes tienen fines tan mundanos y malsanos, sino las personas que las integran. Y que toda Iniciaciòn, si de verdad responde a su espíritu primero, habrá expulsado rápidamente (si no alejado desde el comienzo) a las puertas mismas del Templo.

Hago una claro distinción entre “discreciòn” y “secretismo” porque a nadie se le niega el acceso a una Orden (lo que sería requisito del segundo adjetivo). Pero jamás se hará “conscripción de socios”, campañas públicas y masivas del tipo “traiga un amigo y paga uno”; unas de las frases más populares entre los miembros de éstas –sea cual fuere- es “el Estudiante debe golpear a las puertas tres veces”, que no significa literalmente que el interesado haga mecánicamente eso, sino que debe demostrar a través de su insistencia que su interés va más allá de la frívola y circunstancial curiosidad. A partir de ese momento, los criterios son variados: responder con silencio o cierta indiferencia el pedido inicial de ingreso, demorar o simplemente no responder la carta o el mail de pedido de ingreso, ya que la conducta subsiguiente del interesado dirá mucho. Si no vuelve a hacerlo (por desilusiòn o simple olvido) ciertamente su interés no era muy profundo.

Todo miembro de una Orden asume tres compromisos: el intelectual (estudiar y practicar las Enseñanzas), el económico (aceptar las condiciones que provean al sostenimiento y continuidad funcional de la misma). Una vez más: si el hecho de contribuir económicamente le produce incomodidad –quizás porque espera que los gastos lo paguen de sus bolsillos otros- esto no sólo demuestra su poco “espíritu de grupo”: si su bolsillo es más sensible que su corazón…. Por cierto, alguien puede objetar que algunas “cápitas” o aportes le resultan altos; simplemente, existen innumerables espacios iniciáticos con distintas exigencias, y sólo se trata de seguir buscando y preguntando. Lo que, después de todo, es parte de la naturaleza de un Buscador. El argumento previsible –el Conocimiento no se compra ni se vende- es correcto. Tan correcto como que toda Logia tiene gastos operativos (local, material de trabajo, franqueos) y social (donativos y compromiso con actividades sociales) que deben ser solventados solidariamente entre sus miembros, pues es muy fácil hablar de “compromiso” mientras el mismo trate de no rozar siquiera sus bolsillos.
Además, todo miembro asume un tercer compromiso, el Social o Espiritual, que implica hacer solidaridad o trabajo social anónimo (la única forma verdaderamente espiritual de la solidaridad: cualquier otra es propaganda o publicidad).

Es aquí cuando se nos plantea el porqué no presentar libremente esos Conocimientos. Libremente, aunque más no sea, en forma de un curso, un libro, conferencias. De hecho, mucho de lo que por siglos fue parte del acervo de las Órdenes y Sociedades hoy sí –para bien o para mal- está disponible libremente. Pero hay, ciertamente, Aprendizajes (así, con mayúsculas) que requieren –otra vez- la discreción de un cenáculo esotérico. ¿Le pedirían ustedes a un docente de alguna Facultad de Medicina que suba un video a Youtube explicando cómo se extraer un tumor quirúrgicamente?. ¿Le pedirían a un arqueólogo un tutorial sobre cómo tratar milenarios restos arqueológicos para ir, pala en mano, a infiltrarse en algún yacimiento recién descubierto?. En el primer caso, el docente les diría que, si tanto les interesa, ingresen a la carrera de Ciencias Médicas y en algún momento de los siguientes años aprederán cómo hacerlo. Lo mismo para el segundo. Pues se trata de preparación previa para estar en condiciones intelectuales y prácticas de ser responsables de la información que se busca.
Y lo mismo ocurre en el ámbito Esotérico. Seguro que alguien creerá que está “suficientemente preparado” para recibir cierto Conocimiento. Pero, ¿lo está?. Ese proceso, ese aprendizaje paulatino previo, es parte de esa preparación. Y si no se quiere hacer ese esfuerzo, si es “demasiado esperar”, si se quiere “el conocimiento ya”… pues lo suyo es más curiosidad que ansia de saber. Y, por definición, eso desnaturaliza el Saber. Allá otros si quieren darlo (o venderlo) libremente. Nosotros lo vemos como una irresponsabilidad, y no seremos partícipe de eso. Y no porque detentemos ninguna “condiciòn superior”. Simplemente, somos como los estudiantes “de carrera”, con unos años de cursadas encima, ante el entusiasmo inicial de los recién ingresados. Simplemente, hemos comenzado a recorrer ese camino antes.

Ahora bien, ¿de qué clase es el Conocimiento brindado en el seno de estas Sociedades?. Varía según la Orden y la Sociedad (una de las razones por las que hay tantas: en la finitud humana, distintos caminos para aprehender la infinitud del Universo metafísico). En algunas es puramente intelectual. En otras, implica el trabajo físico, corporal. En otras más, ambos abordajes conviven sanamente. Pero algo unifica a todas: abrir la mente, el corazón y el espíritu del Aprendiz a la comprensión de las “leyes sutiles” del Universo. Uno de esos Caminos, es la traducción al lenguaje llano –la explicación simbólica- de enseñanzas codificadas por los grandes Maestros.

Daré sólo un ejemplo (por obvias razones). Sabemos que la Alquimia es, más que un conglomerado de técnicas químicas de transmutación de elementos, un reservorio de técnicas de Transmutaciòn Espiritual. Ahora bien, ante la lectura de un texto de Alquimia, ¿cómo hacer la interpretación correcta para obtener la Enseñanza adecuada (que luego deberé aprender a aplicar prácticamente?. Enseñaré –sólo a este efecto- aquí, cómo se interpreta alquímicamente (es decir, esotéricamente) un texto de Van Helmont, el de su propia fabricación de oro a través de la Piedra Filosofal:
“Una vez me dieron la cuarta parte de un grano de polvo envuelto en un papel. Lo proyecté sobre ocho onzas de Azoth calentado en un crisol. Y de golpe, toda la materia, con un cierto ruido, dejó de ser fluida y se solidificó, volviéndose algo así como un terrón amarillo. Este, después de ser vertido soplando sobre los fuelles, produjo ocho onzas menos once gramos de oro purísimo. Por lo tanto, un solo grano de aquel polvo había transmutado 19.156 partículas de plata viva en el mejor oro”.
Debe aplicarse una atención sutil para detectar cuándo un escrito es esotérico y cuándo debe interpretarse literalmente. En este párrafo de Van Helmont deduje que era lo primero por ciertas “señales” crípticas que deja pasar el autor, como aquello de “cuarta parte de un grano de polvo” (un grano es ya de por sí una partícula mínima –sobre todo si es de polvo- de manera que hablar de la “cuarta parte” del mismo sería redundante) o lo de “envuelto en un papel” (¿cómo envolverían una minúscula partícula de polvo?) o lo de las 19 mil y pico partículas de plata (no lo imagino al ilustre químico contando una por una motas de polvo plateado para dar un número tan exacto). Así que para que no pierda usted años en un galponcito mezclando las más extrañas sustancias tratando de salir de pobre, este es el método para interpretar estas Enseñanzas:

“Una vez me dieron la cuarta parte (1/4 = 0,25 = 0+2+5 = 7) de un grano (el punto: esotéricamente, símbolo de la Unidad) envuelto en un papel (el conocimiento o la Tradición escrita). Lo proyecté (lo hice realidad) sobre ocho onzas (Teníamos el 7, que en el Arbol es la Sabiduría (o la Bondad) + 8 (Inteligencia) = 15 = 1+5 = 6 (Belleza)) de Azoth (nombre hebreo del “ázogue” o mercurio, pero Mercurio, en Astrología, es símbolo de la inteligencia práctica y creativa) calentado en un crisol (sinónimo de “atanor”, el horno alquímico = el ser humano). Y de golpe, toda la materia (el ser) , con un cierto ruido (con dificultad) dejó de ser fluida (potencial) y se solidificó (se transformó en “acto”) , volviéndose algo así como un terrón (tierra=Malkuth) amarillo (color de la inteligencia, es decir, el intelecto dando resultados prácticos, materiales) . Este, después de ser vertido soplando sobre unos fuelles (el “soplo”, “Ruasch Elohim”, es el espíritu de Dios que nos bendice cuando buscamos la Verdad), produjo ocho onzas menos once gramos ( 8-11 = -3, la “Trinidad negativa”, no en el sentido de maligna, sino de opuesto complementario –como un negativo fotográfico- es decir, de “sombra” de la Trinidad Cósmica) de oro purísimo (de resultados esperados). Por lo tanto, un solo grano de aquel polvo había transmutado 19.156 (1+9+1+5+6= 22, número maestro que habla de la enseñanza y el aprendizaje) de plata viva (inteligencia) en el mejor oro (símbolo del Sol, que expresa la realización crística = el ungimiento de la esencia divina en el microcosmos humano).”

Posted in Esoterismo | Etiquetado: , , , , , | Leave a Comment »

2016: Año de la Autodefensa Psíquica

Posted by Gustavo Fernández en 05-02-2016

autoedefHace unas semanas escribí que estoy trabajando para que 2016 sea (un poco pomposamente) el “Año de la Autodefensa Psíquica”. Comenzamos con la disposiciòn gratuita del documental homónimo; estoy actualizando y ampliando el contenido de los niveles de formaciòn y estimulando la Formaciòn de nuevos Instructores en la especialidad. Sirvan estas líneas como expresa invitaciòn a ustedes, ya sea a documentarse sobre la misma, acercarse al aprendizaje básico, formarse como Instructores y/o generar, en sus respectivas localidades, espacios de Formaciòn. Consultas, a caintegral@yahoo.com.ar

Gracias por su atenciòn, fuerte abrazo!

Gustavo Fernández

Para saber más sobre autodefensa Psíquica, hacer click:

¿Qué es la Autodefensa Psíquica?

Orígenes de la Autodefensa Psíquica

Video documental sobre Autodefensa Psíquica

Saludos cordiales
El Equipo de AFR

Posted in Autodefensa Psíquica | Etiquetado: , , | Leave a Comment »

Los Misterios Alquímicos de Piriápolis

Posted by Gustavo Fernández en 04-02-2016

“En Piriápolis hay más fantasmas que gente.”

Yaraví Roig, “Solsticio de Verano” (Novela).

Donde el cerro se precipita sobre la mar, ora bravía, ora mansa y serena, dicen los pescadores que desde lejos se ven extrañas “luces” bailoteando. Para ellos son, simplemente, duendes. Es el cerro San Antonio, así llamado en honor al patrono de la ciudad de Piriápolis. Enterarme y tener otro sobresalto de agradable sorpresa causal (otro más) fue sólo uno. No por los duendes, no. Porque allí, de pie en uno de los enclaves energéticos más importantes (y menos conocido como tal) del planeta, mientras con inagotable excitación intelectual trataba de enfocarme en el enigma simbólico que tenía frente a mis ojos, algo asomaba en mi memoria: San Antonio, patrono aquí, patrono también de otro centro neurálgico de energías, éste más marketineado: Capilla del Monte, a la sombra el imponente Uritorco.

¿Habría una línea de fuerza telúrica corriendo bajo mis pies desde Capilla del Monte hasta Piriápolis? ¿Era casualidad que este redescubrimiento metafórico del bellísimo balneario uruguayo fuese para mí, recién llegado directamente desde el pueblo cordobés? Eran preguntas que debería archivar por ahora: las sorpresas místicas se sucedían frente a mis ojos sin darme casi respiro, como una película a alta velocidad. Ahora estaba aquí, en el querido “paisito”, la hermana República del Uruguay, hermosa tierra de gente educada y respetuosa.

Esta imagen frente a mí, por ejemplo. Astutamente mi amigo, el documentalista Jorge Guaraglia (quien nos introdujera en otros misterios de Uruguay), casi mi cicerone, me había llevado aproximándome por detrás. “Jesucristo, claro”, pensé. Espaldas anchas, muy masculinas, casi un cliché de la advocación del Jesús de la Misericordia. Pero, a medida que contorneaba la estatua el hombre se metamorfoseaba en mujer. La Virgen Stella Maris, inusitadamente embarazada, sonreía enigmáticamente al horizonte.

Tan vox populi era la pasión de don Francisco Piria por lo esotérico, que así lo satirizaba una publicación de la época

Tan vox populi era la pasión de don Francisco Piria por lo esotérico,
que así lo satirizaba una publicación de la época

El hermafrodita. Un hombre-mujer, además encinta. O… encinto. Una perfecta parábola alquímica. Ahora era el viejo Piria al que no podía apartar de mis pensamientos.

El fundador hermético

La vida de Francisco Piria tuvo grandes vacíos afectivos. Su madre enviudó cuando él tenía cinco años y frente a la imposibilidad de su manutención lo envió, junto a su hermano mayor en dos años, rumbo a Italia, a fin de que un tío jesuita se hiciera cargo de su educación.

Cualquier madre o padre no dejará de sentir una solidaria compasión ante la imagen de dos pequeños, de cinco y siete años, haciendo solos una larga travesía por mar. Lo cierto es que ésa fue la primera de una cadena de experiencias que el joven Francisco iría atravesando para templanza de su espíritu. Si dudamos de la filiación esotérica de los jesuitas, los propios relatos de un Piria adulto las despejarán. Así, fue introducido en las artes alquímicas y en el conocimiento de los Principios Fundamentales.

Vuelto a Uruguay con sólo catorce años, se lanza audazmente al mundo del comercio con éxito arrollador. Se convertirá con los años en propietario de una de las fortunas más importantes de América. Inmensas extensiones de tierras en Argentina y Uruguay, fábricas, centenares de propiedades, minas, canteras, buques, hacen de él un Midas sudamericano. De él la historia registra la paternidad edilicia de… sesenta barrios de la capital uruguaya, Montevideo.

La “rambla” de Piriápolis

La “rambla” de Piriápolis

Y es en 1897 cuando acomete la faraónica edificación de su sueño, Piriápolis. Que originalmente debería haberse llamado Heliópolis (como justo reconocimiento a la orden esotérica a la que pertenecía: “Los Caballeros de Heliópolis” o la “Hermandad de Heliópolis”[1]) hasta que la necesidad de ciertos compromisos comerciales y promocionales le llevaron a modificarlo para su propia inmortalización. La elección del lugar, en tanto, tampoco era casual. Cuando conversábamos amenamente con Carlos Rodríguez, insustituible referente hermético de la ciudad, consumado geobiólogo y sobre el cual regresaremos, él mismo nos ilustraba sobre la riqueza y complejidad de las energías telúricas del lugar, la vitalidad que la Red Hartmann alcanza en este punto y refiere la anécdota cuando un grupo de estudiosos de la Escuela Talleres de Feng Shui Clásico, Geomántica, etc. (Uruguay), de visita en el balneario, luego de explorar y evaluar la región la denominaron como “la perla del Feng Shui”.

El umbral del hombre

  Piriápolis, desde uno de los cerros

Piriápolis, desde uno de los cerros

Así denomina a Piriápolis Carlos Rodríguez (www.sierradelasanimas.com/heliopolis.htm) quien en un escrito dice:

“El lugar elegido por Piria seguramente lo cautivó por su belleza natural, con sus cerros rindiéndose ante el mar, pero sin duda no fue éste el determinante que lo llevó a construir precisamente aquí. Hay un ingrediente extra a tanta belleza, es la conjunción de fuertes puntos de energía que no pasaron inadvertidos para el fundador.”

“No es novedad que en el planeta existen ciertos lugares que desde tiempos remotos llevaron a antiguas civilizaciones a construir sus templos y monumentos religiosos en puntos que potenciaban su poder por la energía que allí se concentraba. En Piriápolis existen innumerables puntos de alta concentración energética, pero lo más sorprendente es que en cada lugar de fuerza Piria dejó un monumento, una construcción o un símbolo. ¿Por qué? O… ¿para qué?.”

“En realidad, cada monumento y construcción es un símbolo en sí mismo. Existe una conexión entre cada uno de ellos y todos representan una etapa en lo que constituye un camino iniciático. Es asombroso descubrir en sus obras la obsesión por dejar plasmados sus conocimientos de

Carlos Rodríguez (de frente) conversando con nuestro Director

Carlos Rodríguez (de frente) conversando con nuestro Director

Qabbalah y Alquimia, diseñando una catedral a cielo abierto en un paseo, senderos y luminarias en un salón plagado de simbología y colores alquímicos, una iglesia que nunca fue, un castillo entre las sierras de cuya arquitectura se desprende un sinfín de mensajes. En el trazado original de la ciudad, cada manzana fue diseñada para que sus calles formaran un Árbol de la Vida. Sus monumentos representan en su conjunto el tránsito a la Era de Acuario. Sus obras arquitectónicas son templos en sí mismas. Tal vez la más impresionante sea la del Argentino Hotel, símbolo viviente del misticismo que encarna la ciudad donde a cada paso se encuentra un misterio por descubrir, un velo por levantar”.

Un país ocultista

Que quede en claro de una vez: de lo que estoy hablando es de la ineluctable sorpresa de descubrir que Uruguay es un país ocultista, con misticismo cuidadosamente diseñado a cada paso. Esto llevará varios artículos, pero quiero obligar al lector a ponerse en mi piel para comprender qué significa hallar eso mientras se acumula vertiginosamente anécdotas, historias, lugares, reflexiones… Valga la oportunidad, entonces, para reiterar una vez más el afecto a Jorge Guaraglia; en efecto, por ser él quien con paciencia benedictina tuvo que acompañar (y soportar) todas mis sobresaltadas euforias de deslucido descubridor: un rugido intempestivo en la quietud de la iglesia de La Candelaria al tropezar con el mágico ángulo de 52º, ¿recuerdan? (ver “En busca de portales dimensionales: explorando las grietas de la geometría Sagrada”) o mi inveterada costumbre de gritar “¡Pará!”, abrir la puerta del automóvil y echar pie, todo en una, cuando algo reclamaba mi atención mientras el conductor (Jorgito, claro) trataba de frenar el vehículo antes de una catástrofe. Él, en confidencia, me señaló otras malas costumbres mías, como cierta manía compulsiva de andar arrastrándome por los suelos o trepándome a ciertos inverosímiles lugares para obtener una buena toma fotográfica. Pero vale la pena.

Los hitos

León alado, ¿metáfora de la Esfinge?. Obsérvese la cola...

León alado, ¿metáfora de la Esfinge?. Obsérvese la cola…

Argentino Hotel: desde el número de escalinatas y niveles hasta los vitrales del

Las bases octogonales de las luminarias

Las bases octogonales de las luminarias

Obsérvense las columnas octogonales

Obsérvense las columnas octogonales

interior, todo tiene una simbología numérica. Sus rampantes, zoológicas alegorías (obsérvese el aspecto de la cola del “león alado”, remitiendo al símbolo de infinito), el “bagua” octaédrico de la base de las luminarias, columnas octogonales, colores de la Gran Obra alquímica…

Argentino Hotel desde el mar

Argentino Hotel desde el mar

El impresionante vitral de su “hall” central

El impresionante vitral de su “hall” central

Escalinata y vitral

Escalinata y vitral

cruzHotel Piriápolis: frente al anterior, sus aceras están hechas a modo de azulejos y mosaicos mozárabes, pero con incrustaciones de piedras de colores. La Clave de

Acera del Hotel Piriápolis: Clave de Sol

Acera del Hotel Piriápolis: Clave de Sol

Sol, la cruz de Ocho Beatitudes, Rosas, el absoluto simbolismo hermético y rosacruz por todas partes.

 

Acera del Hotel Piriápolis: las Rosas

Acera del Hotel Piriápolis: las Rosas

La Fuente de Venus: simbología astrológica y hermética la jalonan, en lo que se aprecia en el conjunto como aquella “catedral a cielo abierto” de la que hablara Rodríguez.

La Fuente de Venus

La Fuente de Venus

Realizando un trabajo de meditaciòn grupal en movimiento alrededor de la Fuente de Venus

Realizando un trabajo de meditaciòn grupal en movimiento alrededor de la Fuente de Venus

Acceso al Cerro El Toro

Acceso al Cerro El Toro

Cerro El Toro: camino a la cumbre, las estatuas de un Toro, un Águila, un León y una Venus…, ¿no les recuerda a la visión de Juan el Evangelista?

El Castillo de Piria: Deslumbrante. Inagotable. Mágico hasta cortar la respiración. En sus sótanos inexplorados se rumora que Piria tenía su laboratorio espagírico. Desde los mosaicos del piso (con ocho pétalos), la gran chimenea hogar orlada de signos zodiacales, los antiguos óleos donde íconos católicos son heréticamente cargados de simbología

Castillo de Piria

Castillo de Piria

pagana; ¡observen este lienzo, donde un San Francisco de Asís se inclina ante un ciervo —daimon de la diosa Palas Atenea— con una luminosa cruz sobre su testa! El santo lleva un hacha a sus espaldas (dispuesto a talar un árbol, es decir, agredir a la Naturaleza) y sus dos

El cuadro de referencia

El cuadro de referencia

fieles compañeros caninos esperan entre temerosos y sorprendidos, rabo entre las patas, en lugar de atacar al animal. La simbología es clara. Lo eclesiástico y los canes, domini canes (“dominicanos”, los “Perros del Señor”) ceden ante las deidades paganas, las fuerzas vitales de la Naturaleza[2]. La excepcional acústica de ciertos, sólo ciertos rincones (atención: otro increíble, místico pero perfecta y empíricamente comprobable fenómeno de acústica casi por fuera de las

La chimenea hogar del castillo

La chimenea hogar del castillo

leyes físicas ya lo había comprobado un día antes en Punta del Este, sobre lo que volveré más adelante)… La construcción le demanda exactamente siete años, y en ese período la habita exactamente trescientos sesenta días.

El embaldosado del piso del castillo: otra vez el 8...

El embaldosado del piso del castillo: otra vez el 8…

La Virgen de los Pescadores: la Stella Maris de infusa sexualidad, ya descripta al comienzo de este trabajo.

La Virgen de los Pescadores: la Stella Maris de infusa sexualidad, ya descripta al comienzo de este trabajo.

Las leyendas

Hablamos de duendes y luces. A veces, de designios oscuros. Darwin, nada menos, en su paso por el lugar escribió: “aquél cerro que emergía del mar, durante la noche emitía sombras luminosas que se comunicaban con otras similares en los demás cerros de la cadena que bordea la costa”. Muchas veces los “duendes” han llevado sus bromas demasiado lejos, siendo muchas las historias de quienes bañándose no lejos de la orilla han sido arrastrados hasta el fondo por una fuerza superior, encontrando la muerte en apenas un metro de agua. ¿Y aquél caso del yate extranjero, vernáculo Mary Celeste, que encontrándose muy cerca de la costa fue envuelto por un banco de niebla muy espeso, regresando a la orilla sin uno solo de sus tripulantes, de los cuales jamás se volvió a tener noticias?

O el cerro en donde todos los solsticios de verano se declaran incendios “accidentales” que dejan “espontáneamente” de suceder en el equinoccio de otoño. Es el que presenta una profunda grieta en forma de “V” en su cima por donde ese día, y sólo ese día, aparece el Sol.

La iglesia inconclusa

Dejé para el final de este artículo este ítem, por acompañar una vivencia muy personal. Los atractivos esotéricos de Piriápolis no culminan aquí (para quienes gusten llegarse, frecuentemente se organizan “tours místicos” y, una vez al año, el “mes místico” del que participan todas las fuerzas vivas de la ciudad). Pero voy a referirme a lo que he experimentado.

¿Aclaración necesaria? No soy un dechado de clarividencia, no canalizo antes del desayuno y si el biólogo Alwin Lawson llegara a tener razón y las experiencias de abducción son sólo recuerdos perinatales, padeceré la orfandad de suponerme parido por un repollo, porque no jalonan mis noches experiencias trascendentes con seres incorpóreos. Sí son por mis lectores históricos conocidas unas cuantas experiencias insólitas, alguna aterradora, pero sospecho que me han ocurrido más que gracias a mi capacidad de sintonización, a pesar de ella. Es decir que no ando por la vida sintiendo presencias, visualizando energías, convocando espíritus. Algunos me señalan como demasiado pensante; yo disfruto la pedantería de dar por sentado un ecuánime maridaje de espiritualidad y racionalidad.

La extraña iglesia

La extraña iglesia

De modo que cuando Carlos y Jorge me hablaron de “la iglesia que no fue” y de las leyendas que se tejían a su alrededor, eso y decidir visitarla fue una sola cosa. Allá fuimos. Jorge, mirándome de reojo, musitó algo como “ni loco entro”. Carlos fue más expeditivo: pasó raudamente en su automóvil, saludó con la mano y se perdió en lontananza.

¿Adivinen quién entró? Acertaron. Un servidor.

La escena era digna de Brian De Palma. Nubes espesas, oscuras, cubrían el cielo. Sólo dos perrazos aparecieron de la nada y me ladraron agresivamente desde una distancia cada vez más breve para mi gusto. Miré la gótica escena (“neogótica” tendría que decir, que tal es el estilo de la pseudo iglesia con mucho de “románica” pero nada de “romántica”) y, casi por reflejo, también mi infaltable brújula. La primera gran extrañeza: la iglesia está orientada al oeste, en lugar de al este. Recordé el

La nave central

La nave central

comentario sobre la negativa de los eclesiásticos a aceptarla pese a que Piria corría con todos los gastos, y me pregunté si la razón no sería esta orientación. Pero instantáneamente me di cuenta que era una suposición tonta: los constructores debían saber desde el vamos cómo debe orientarse un templo católico. Debía haber otra razón.

Comencé a desplazarme hacia la izquierda de la construcción buscando una forma de ingresar y alejarme de los perros. Esta vez, mi zurdez me jugó una mala pasada: si hubiera ido hacia la derecha habría hallado un gran portón abierto. Pero ya aclaré que la clarividencia no es lo mío[3]. Una ventana, y allí estaba yo trepando y rogando que los mohosos ladrillos no cedieran bajo mi peso. Un salto, y ya estaba dentro. Unos pasos, y me hallaba en la desolada nave central.

Allí encontré el portón abierto y la segunda extrañeza. Los perros, instantes antes tan interesados en probar sus caninos en mis huesos, seguían ladrándome furiosos pero sin ingresar al templo, manteniéndose frente al portón abierto. Miré entonces hacia donde debería haberse hallado el altar, tomé unas fotos y fue entonces cuando sentí primero y creí entrever después esa sombra espesa deslizándose sobre el muro del fondo. Unas fuertes —aunque no incontenibles— ganas de vomitar me ganaron. Hice casi por instinto los mudras del Pequeño Sellado de protección y cuando volví a enfocar la vista en el muro la sombra ya no estaba, pero la ominosa sensación de ser observado, sí.

Ya se sabe la visceral reacción de los porteños frente al peligro: giramos sobre nuestros talones y a paso lento, como quien no quiere la cosa y disimulando, nos vamos silbando “La Puñalada” . Al salir, claro, los cancerberos me estaban esperando. Ahí quedó demostrado lo peligrosas que son mis piernas. No saben como corro.

Llegué al automóvil aún con ganas de vomitar que, sin embargo, se disiparon poco a poco. ¿Miedo? No, “opresión” sería más bien la palabra. Y fue en ese momento que Jorge, alias “quien-avisa-no-es-traidor”, me señaló un detalle sugestivo: todos los alrededores de la iglesia inconclusa están deshabitados, pese a estar en un bello lugar. Sólo una edificación fue construida en un terreno lindante: una casa mortuoria. Y aún recuerdo las palabras de mi amigo: “cuando de un lugar se va la Luz, entra la Oscuridad”.

¿Qué hay allí? No lo sé (pero pienso averiguarlo). ¿Para qué la construyó Piria? Tampoco nadie lo sabe.

Y me alejé de Piriápolis, mirando el paisaje por la ventanilla. Y recordando la primera imagen grabada en mi retina cuando, unos kilómetros antes de llegar, observando la ciudad balnearia recostada en las estribaciones entre la sierra y el mar, había expresado que “se sentía un Feng Shui perfecto”. No podía ser de otra manera.

——————————————————————————–

[1] Heliópolis es desde siempre un grupo muy discreto y universal de alquimistas. Entre sus filas han pasado la mayoría de los maestros alquimistas medievales, tanto laicos como religiosos. Durante el siglo XX han alternado en esta fraternidad figuras de la estatura de Champegne, Swaller, Dujols, Fulcanelli, Eugene Canseillet y don Francisco Piria. Este último viajaba todos los años puntualmente a las reuniones de la hermandad en el viejo continente. De la misma forma que Fulcanelli dedicó sus libros a “los hermanos de Heliópolis”, Piria dio originalmente el nombre de Heliópolis a su obra mayor, una ciudad especialmente trazada para el encauce de energías cósmico-telúricas.

[2] La interpretación de este cuadro es absolutamente personal .

[3] Y si lo fuera, el verdadero ocultista, oculto está. Suena mejor en inglés, claro (“The real occultist, occult is”)

Posted in General | Etiquetado: , , , , , , , , | 2 Comments »

Podcast AFR Nº 162: Por qué me hice vegetariano (si es que a alguien le interesa)

Posted by Quique Marzo en 29-01-2016

Escuchá AFR, con Gustavo Fernández

Para ir a iVoox, clic en la imagen.

En este episodio de Al Filo de la Realidad…

 

Para escuchar en línea, dejar comentarios o DESCARGAR el audio en formato mp3, diríjase a NUESTRO SITIO EN IVOOX

Más opciones (email, RSS, iTunes) en: http://www.ivoox.com/s_p2_3844_1.html

También puede descargar el podcast “Al Filo de la Realidad” directamente a su teléfono móvil suscribiéndose (gratis) desde la app de iVoox –para iOS y Android– (consígala a pie de página en: www.ivoox.com).

¡No olvide recomendarnos en las Redes Sociales!

Posted in Entrevistas a Gustavo Fernández, General, Podcast, Vivir Mejor | Etiquetado: , , , , , , | Leave a Comment »

Porqué hay personas que atraen (o rechazan) eventos parapsicológicos

Posted by Gustavo Fernández en 24-01-2016

mediums¿Cuántas veces conocemos personas a cuyo alrededor parecen “precipitarse” fenómenos parapsicológicos, espirituales o metafísicos, de manera tal que su vida puede llegar a verse casi permanentemente perturbada por “hechos extraños” (en ocasiones, con el consiguiente temor y aislamiento a la que le someten sus congéneres)?. Pero también, ¿cuántas veces hemos conocido personas que de sólo hacer acto de presencia en lugares sobre los que tantos tienen algo que contar (como “casas encantadas”) los fenómenos cesan abruptamente y no vuelven a producirse?. Las décadas de investigación de estos fenómenos nos han llevado a conocer centenares de personas “atormentadas” por una sucesiòn casi constante de episodios enigmáticos a su alrededor que, salvo le encuentren explicación y lo que es más importante, puedan encauzarlo positivamente en sus vidas, se transforma casi en una tortura psicológica o emocional. Y también hemos conocido centenares de personas que con una sonrisa irónica nos dicen “yo nunca vi nada raro”, fundamentando su escepticismo en la falta de experiencias personales.

“Punto de Fuga” y “Fontana Blanca”

Vamos a familiarizarnos aquì con dos términos, dos conceptos de aplicación sumamente práctica en la investigación parapsicológica, por un lado, pero que también remiten a circunstancias que el propio investigador paranormal debe considerar como polausibles de ocurrirle cuando trabaja experimentalmente.

Uno de los aportes más significativos al desarrollo de conceptos de avanzada dentro de la mecánica de los fenómenos paranormales (y en la cuestión de la supervivencia a la muerte) está dada, a nuestro criterio, por la rotura del corsé intelectual que buscaba explicar a través de procesos estrictamente psicologistas la génesis y etiología de esta fenomenología. Como diversos autores han señalado en numerosas oportunidades, la propia palabra “parapsicología” ya resulta caduca para referirnos a una multiplicidad de eventos que escapan a los límites de lo mental, por más “extrasensóreo” que el mismo resulte. De hecho, sólo aquél que encare esta disciplina pensando en una “parafísica” así como en una “parabiología” puede resultar, aunque parezca perogrullesco, un sensato parapsicólogo.
En consecuencia, debemos entender que una aproximación meramente psicologista a la Parapsicología (hija dilecta del Esoterismo) puede brindarnos una explicación etiológica, esto es, de las causas desencadenantes del fenómeno en estudio; pero sólo un conocimiento interdisciplinario que no desprecie la física, la geometría no euclidiana y las matemáticas nos ilustrará sobre la mecánica de producción de tales eventos.
En este sentido, hemos observado que una especialidad tan resistida por personas con formación humanística como psicólogos y parapsicólogos, como es la astronomía, puede ofrecernos aproximaciones confiables para explicar algunos de los muchos puntos oscuros que encierran estas temáticas. Se trata de uno de los fenómenos cósmicos más interesantes, el de los llamados “agujeros negros” que parece tener un correlato psíquico (“lo macrocósmico en lo microcósmico”) en lo que hemos llamado “puntos de fuga” y “fontanas blancas”, especie de “puertas” a una dimensión propia del ámbito de quienes ya no pertenecen a este mundo. Y que exista esta correspondencia ya de por sí no debe asombrarnos pues, recordando la versatilidad del Principio de Correspondencia ocultista, admira extender sus implicancias hasta este caso.

“El Punto de Fuga” y la “Fontana Blanca” en Parapsicología.

Como todos sabemos, un “agujero negro” es un punto del espacio llamado así porque el potencial gravitatorio de ese punto es tan infinitamente elevado que nada escapa a su atracción, ni siquiera la luz.
El proceso de gestación del mismo arranca en las variaciones que se producen durante el “envejecimiento” de algunas estrellas. Este puede tener dos caminos: o aquellas comienzan a incrementar su volumen, pasando por la fase de gigante roja, hasta estallar, como en el caso de las “novas” y “supernovas”, o bien, alcanzan un determinado punto crítico, comenzando a colapsar sobre sí misma, en lo que podríamos denominar un proceso de “implosión”.
Ahora bien. Como quedara oportunamente demostrado por la física relativista, todo cuerpo estelar “curva” el espacio a su alrededor. Cuando mayor es la masa del cuerpo, mayor la gravitación y mayor la curvatura, y debe quedar comprendido que el “volumen” (tamaño) de un cuerpo no es necesariamente sinónimo de su “masa” (resistencia a la inercia). Así, si Júpiter, más voluminoso que la Tierra, tiene también mayor gravedad que ésta –y, en consecuencia, también mayor curvatura espacial a su alrededor- una estrella que alcanzara la etapa de “gigante roja” involucione reduciendo su tamaño –o sea, su volumen- no necesariamente disminuye su masa, ya que ésta es una variable dependiendo de las distancias e interacciones corpusculares de sus átomos constitutivos. En consecuencia, una estrella colapsada sobre sí misma disminuye su volumen, pero aumenta de manera inversamente proporcional su masa, y con ella su gravedad.. Pasa entonces a la etapa de “enana blanca” – del tamaño de un simple planeta como el nuestro, pero con una gravedad miles de veces mayor- y continúa implosionando, hasta reducirse a un tamaño tan exiguo –unos pocos metros de diámetro- que, a escala cósmica, es inexistente.
Llegada este punto, su masa aumentó en un límite tendiente a infinito, con lo cual también lo hizo su gravedad. Tenemos entonces un “agujero negro” punto del espacio que, como la vorágine del Maëlstrom del cuento de Edgar Allan Poe, atrae hacia sí, desde distancias inconmensurables, materia y energía que terminan siendo devoradas por el mismo.
Pero si algo da su especial característica insólita a este fenómeno es que, si idealmente pudiéramos situarnos a “un lado” del agujero negro para observar el proceso de absorción de materia y energía, veríamos que todos estos componentes parecen “caer” a un pozo, pero no “salen” por ningún lado. Así, un rayo lumínico se dirigiría hacia el agujero, ingresa a éste… y se corta abruptamente, como desapareciendo en la nada. Ahora bien, si un incremento en la gravedad tendiendo a infinito provocaría una curvatura también tendiendo a infinito, la “bolsa” gravitatoria así creada se “desfondaría”, dando paso a… ¿dónde?.
Pues, a un universo paralelo.
De hecho, los astrofísicos han encontrado otro enigmático fenómeno astronómico que parece ser la polaridad opuesta del “agujero negro”. Se trata de los “quasars”, palabra formada por la contracción de las palabras inglesas que definen a “objetos cuasi estelares”, es decir, puntos del espacio que se comportan como estrellas pero no son estrellas, emitiendo altísimas cotas de radiación de todo tipo (rayos X, gamma, etc.). El interrogante es que tales emisiones no provienen específicamente de un cuerpo estelar dado, sino apenas de un “punto” en el espacio que se comporta como una estrella, de allí la definición de “cuasi estelar”. Y suponemos con bastante fundamento, que el “quasar” es, a este Universo, el “agujero negro” de un universo simultáneo o paralelo, como el “agujero negro” de aquí pasa a ser el “quasar” de allá.
De hecho, matemáticamente nada se opone a la posibilidad de la existencia de “universos reflejos” del nuestro, como que la propia teoría de los “números negativos” corre en su apoyo.

Y ahora regresemos temporariamente al campo de la Parapsicología, sólo el tiempo necesario para establecer un nexo entre ambas teorías.
Tenemos la presunción de que aquello que denominamos –siguiendo aquí al biólogo francés Jean Jacques Delpasse- “paquetes de memoria” –en alusión a los “fantasmas” o elementos psíquicos supervivientes a la muerte de la materia biológica- coexisten no necesariamente en el mismo “plano” vibratorio que el nuestro, sino quizás desplazándose a otros niveles de desenvolvimiento y, al hablar de niveles, no hacemos lugar aquí a cuestiones espirituales sino, sencillamente, a planos de naturaleza energética que la propia Ley de Entropía –también conocida como Segundo Principio de la Termodinámica- obligaría a ocupar.
Una de las numerosas razones por las cuales este supuesto parece adquirir sólidos fundamentos, pasa por las descripciones que las numerosas personas sensitivas hacen de sus percepciones de “paquetes de memoria”, más específicamente, del momento en que éstos desaparecen del campo visual.
Recordemos que en la generalidad de casos, la percepción de un “paquete de memoria” adopta la forma de una nebulosa o una figura vagamente humanoide, de color blancuzco, excepto en los contados casos en que la percepción implica la visualización en detalle de las características adoptadas por el sujeto durante su vida biológica. Esos mismos sensitivos informan que en muchas ocasiones el proceso de desaparición de la visión implica que el ente o “paquete de memoria” parece aproximarse hacia el testigo, deformándose, extendiéndose instantáneamente hacia ambos lados y desapareciendo como un fogonazo de luz curvándose alrededor del campo visual del testigo. Y ahora sí, volvamos a la astronomía.
Ya que los científicos han elaborado una interesante hipótesis sobre como varía la sucesión de los acontecimientos cuando un hipotético astronauta ubicado en el interior del “agujero negro” contempla la materia y energía a punto de ser absorbido por éste.
Según esa teoría, alrededor del “agujero negro” se formaría un campo o anillo que ha recibido el nombre de “horizonte de singularidad”. A medida que la luz, por caso, se acerca al “agujero negro”, su tiempo se lentifica, más aún para un hipotético observador situado dentro de éste, el cual observará que la luz (o la imagen del objeto que se aproxima, lo que a fin de cuentas, también es luz) parece extenderse por ese anillo que es el “horizonte de singularidad” y, si bien otro observador situado fuera del agujero lo vería ingresar a éste, para el astronauta “de adentro”, al llegar al “horizonte” aquél se detendría con lo cual la luz quedaría “suspendida” en el anillo de singularidad.
Aunque esto parece complicar innecesariamente las cosas podríamos agregar que, si no se ve a la luz o al objeto hecho luz “caer” hacia él, se debe a que el astronauta mismo es el “horizonte de singularidad”. Y precisamente observemos que se corresponde como dos gotas de agua con las descripciones de la “partida” de los paquetes de memoria.
Incidentalmente, nada impide suponer que, en este plano psíquico, el “agujero negro” por el cual un “paquete de memoria” pasa a su propio universo sea precisamente el sensitivo o, mejor dicho, su potencialidad parapsicológica. Y así como existen individuos que a la manera de “agujeros negros” permiten el pasaje de “paquetes de memoria” hacia este otro universo, otros seres humanos podrían actuar como “quasares” que faciliten el ingreso o manifestación de nuestra Realidad en aquellos. Las personas a través de las cuales (en el sentido estricto de su “torsión psíquica”) “hacen pasar” estas entidades de este plano a otro, son “Puntos de Fuga”. Por el contrario, las personas que por el mismo motivo –pero inverso- atraen de otro plano a éste tales entidades, son las llamadas “Fontanas Blancas” (otro término también empleado en Astrofísica para definir a los “quasars”.

Por otra parte, observemos que tanto las crónicas parapsicológicas como protoparapsicológicas, especialmente las de la metapsíquica francesa y el espiritismo norteamericano, enseñan que en las sesiones de convocatoria de “espíritus”, sean reuniones mediumnímicas o sesiones de tablero “ouija”, debe marcarse siempre un “punto de fuga”, sea en forma de un punto hecho a bolígrafo o lápiz, sea, sencillamente, la palabra “adiós” inscripta en una tarjeta. Según esta teoría, es por ese punto –y sólo por ese punto- por el cual se retira el ente convocado. Algún lector puede oponer el argumento de que tal punto es arbitrariamente elegido por el o los operadores y, en consecuencia, difícilmente coincida con alguna alteración espacio-temporal que asuma esas características de “agujero negro mental”, pero observemos que el mero hecho que todos los asistentes acepten esa convención como “punto de fuga” hace que el mismo, ya con definición espacial, asuma algo así como la densificación psíquica resultante de las tensiones concentradas sobre el mismo por los participantes. Dicho de otra forma: psíquicamente hablando, pensar en un punto del espacio con la necesaria tensión, en detrimento de cualquier otro, “curvaría” mentalmente esos planos psíquicos a su alrededor. A fin de cuentas, el Principio del Mentalismo –que ya hemos estudiado- acepta que las tensiones mentales dirigidas vectorialmente sobre un punto pueden modificar el entorno de la misma. Algo similar ocurre cuando en ciertos rituales ocultistas, dicho punto es marcado con un cuchillo de plata: las enseñanzas esotéricas –Eliphas Levi dixit- señalan que toda punta metálica impide la condensación de “luz astral” y, en tal plano sutil de materialización, la función inversa del mismo también se comportaría como un punto de fuga.
Finalmente, y recordando que en numerosas ocasiones hemos insistido en considerar tales rituales a la luz de aproximaciones racionales, científicas, sí, pero lo suficientemente audaces para reveerlas al cristal de las modernas teorías físicas, vale advertir que el empleo de velas negras expresa, simbólicamente,, lo que la misma significa para el operador; el punto de condensación de lo thanático (negativo) inmanente al ambiente, el punto por el cual “escapan” las vibraciones perjudiciales presentes en el lugar. De hecho es, por definición, otro “punto de fuga”. Así como el color negro es en realidad la suma de todos los colores o, para decirlo más correctamente, la superposición de las frecuencias que conforman, en el espectro luminoso, todos los colores, energéticamente un objeto negro tenderá a atraer hacia sí todo tipo de componente negativa energética y, de hecho, un “paquete de memoria thanático” lo es. Si a ello sumamos que la vela expresa simbólicamente la idea de punto focal, la densificación psíquica proyectada por el o los operadores incrementa el significante del mismo.

Una consecuencia previsible de todo esto es que las personas “punto de fuga” tenderán a ser permanente “protagonistas” de episodios parapsicológicos (son, por lo tanto, excelentes “canalizadores” y “médiums”) mientras que las personas “fontana blanca” “liberan” con extraordinaria facilidad los lugares físicos de presencias sutiles siendo, por consiguiente, óptimos “armonizadores” de viviendas y otros espacios.
Para terminar, permítaseme señalar que estudiando los aspectos más preocupantes de los errores cometidos en prácticas esotéricas o parapsicológicas, figura como causal significativo la no estipulación de “puntos de fuga”; esto condice con nuestra impresión generalizada de que peor que hacer mal una experiencia (cuyas consecuencias sólo pueden implicar la pérdida de tiempo o la desilusión por los esfuerzos malgastados) es hacerlos bien, pero incompletos: muchas veces se “abren” puertas dejando pasar ciertas “cosas”, y luego no se sabe cómo cerrarlas. De allí que recomendemos muy especialmente establecerlos, preferentemente de común y previo acuerdo, para que actúen como algo así como cloacas espirituales que eliminen el riesgo de remanencias nefastas. Y teniendo, en todo momento la tranquilidad de saber que estamos procediendo, por anacrónico que resulte, con criterio científico; la exposición metodológica y crítica del Principio de Correspondencia y de la Ley del Mentalismo abonan lógicamente la presunción de que tal técnica (la de valernos de “puntos de fuga” marcados gráficamente, con velas, preferentemente con puntas metálicas o meramente mentales), aunque parezca rondar los límites de la imaginación desbocada, en realidad es apenas un esbozo de un nuevo orden en un criterio secuencial de razonamientos que no es fácilmente desarticulable y sí, por el contrario, caracterizará axiomáticamente en el futuro a nuestra disciplina.

Posted in Parapsicología | Etiquetado: , , , , , , , , | 2 Comments »

Avanza la constitución de la Sociedad Argentina de Profesionales en Parapsicología, Terapeutas Holísticos y Naturópatas (SAPPTEHNA)

Posted by Gustavo Fernández en 23-01-2016

Estimad@s amig@s:

Informamos que ayer, viernes 22 de enero, celebramos la primera reuniòn coordinadora de la Sociedad Argentina de Profesionales en Parapsicología, Terapeutas Holísticos y Naturópatas (SAPPTEHNA), en instalaciones del Centro de Armonizaciòn Integral (Alem 337, Paraná, Entre Ríos). Consensuamos los futuros Estatutos, constituciòn de la primera Comisiòn Directiva, listado de beneficios para futuros Socios Activos y esta semana se llevará adelante la formalizaciòn de los aspectos administrativos (jurídicos y contables) mientras, muy especialmente, comenzamos a evaluar las opciones de designar delegados provinciales. Hasta tanto estén cumplidas las instancias formales, me encargaré personalmente de responder inquietudes y consultas. Vaya mientras tanto mi agradecimiento a quienes se sumaron con su presencia a este núcleo fundacional, mi mujer, Mariela Astrada, Cristina Magno, Juan Lino Giménez, Javier Paul, Alberto Ferreyra y señora, Celeste Dalmolín y Roxana Ferreyra, así como otros amigos que no pudieron concurrir pero estarán presentes en el proyecto. En días crearemos grupo y blog para comenzar a consolidar esta propuesta.

Saludos cordiales

Gustavo Fernández

Posted in Parapsicología, Terapias, Vivir Mejor | Etiquetado: , , | 2 Comments »

EL REFUGIO PROFANO DE UN INICIADO

Posted by Gustavo Fernández en 22-01-2016

Entrada por calle San Lorenzo

Entrada por calle San Lorenzo

Ya he desarrollado en extensión, en otros trabajos (como el que puede leerse siguiendo este enlace) los aspectos simbólicos, inevitablemente esotéricos, del “Castillo Morisco de Pueblo Encanto”, esa creación del conde español Odilio Estévez ubicado en la no menos esotérica Capilla del Monte (sí, al pie mismo del inefable cerro Uritorco y dentro del mismo predio donde se hallara ese “pucará” de desconocida factura y antigüedad). He regresado al tema una y otra vez por lo que evitaré repetirme aquí, sugiriendo la lectura de esas referencias para quien llega por primera vez esta información.
También, al estudiar los orígenes de Capilla del Monte, establecí hilaciones, similitudes y antagonismos. Sirva entonces esta nota sólo a título complementario de esas investigaciones, porque hace unas semanas me permití un rápido viaje a la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, para conocer lo que fuera el refugio profano de este Iniciado: la casa familiar (verdadero palacio) en que habitara en esa ciudad.
Recordemos que su esposa, Firma, era oriunda de la misma así como la hija (adoptiva) de ambos, Lilian Arijón. “Lili”, para los íntimos de las cuales damas hay una par de cosas interesantes que contar.

Escalera de acceso

Escalera de acceso

Como que doña Firma, católica contumaz (en su testamento, redactado años después de

Puerta cancel

Puerta cancel

enviduar, comienza con las palabras “Me declaro devota católica apostólica romana, viuda de….” Y recién continúan sus datos personales) y que tras la muerte de su esposo no quiso volver a ocupar el “castillo morisco”, para lo cual adquirió una vieja casona, aún en pie en el pueblo de Capilla del Monte, conocida como “villa Betty”. Cuando “Lili” contrae matrimonio con otro conde español, don Alfonso Diez de Tejada Conde del Castillo del Tajo, adquieren un campo en las afueras del pueblo donde levantan una residencia alternativa, lo que hoy se conoce como “Complejo el 44”, equívoco nombre de surge de la mala interpretación de la costumbre de la ahora Condesa en escribir su seudónimo colocando las “íes” más debajo de las “eles”. También deberíamos contar que doña Firma seguramente vivía con aprensión las inquietudes espirituales de su metafísico marido, y ello

La fuente

La fuente

seguramente provocara que tras la muerte de éste se negara volver a ocupar lo que hoy es “Pueblo Encanto” (comenzando así la decadencia del lugar, arrasado arquitectónica y mobiliariamente por su cesiòn a sindicatos en tiempos del segundo gobierno peronista, sepultado por pastizales y abandono hasta que el poeta y empresario Alejandro Sebastián Lusianzoff –padre del actual propietario- lo rescatara del olvido y recuperara en 1979). Un detalle: una imagen de la “virgen del Rosario” está colocada en la mansión rosarina pero no en el frontispicio –como era costumbre- sobre sobre una moldura interior; evidencia clara que fue “agregada” en tiempos tardíos, posiblemente tras la muerte del conde.

Bien. Contábamos que parte del año vivían en el palacio de calle San Lorenzo 753, en Rosario, ubicado en diagonal a la Catedral, frente a la plaza fundacional de la ciudad, a unos cincuenta metros del majestuoso “Monumento a la Bandera” , edificio que, hoy, es sede del Museo de Arte Decorativo Municipal de Rosario. En puridad, el museo de arte decorativo ocupa la deslucida planta baja; ascendiendo por la escalera de blanco mármol y asépticos azulejos de igual color, llegamos a la planta alta y allí, sí, nos sumergimos a una dorada época a caballo entre el siglo XIX y el XX. Ofrecemos a continuación una galería de imágenes, más con mero

Jarrones, sospecho que recuperados del castillo "morisco"

Jarrones, sospecho que recuperados del castillo “morisco”

afán descriptivo y de “conservación visual” que como documentación esotérica accesoria. En efecto, las propias autoridades del museo “Firma y Odilio Estévez” (entidad autónoma que ocupa esa planta superior) sólo pueden limitarse a exhibir el impresionante mobiliario de los Estévez. Ignoran qué vino de Capilla del Monte (excepto el dormitorio matrimonial, del cuals e sabe que íntegramente tiene ese origen) y qué de la propia casa rosarina. Salvo esa deliciosa copia de fuente que remite inevitablemente a la que embellece el frente del castillo cordobés, nada hay en ese mobiliario que sea de interés iniciático: dado que todo ello sobreabunda en Capilla del Monte (como hemos demostrado) demuestra dos cosas: que los detalles “simbólicos” del castillo “morisco” no se debía a simples excentricidades decorativas de Estévez –pues de serlas no se habría privado de repetir e insistir en ellas en ésta, su casa rosarina- y que las prácticas iniciáticas y esotéricas las reservaba exclusivamente a su reducto en Capilla, sin duda porque las características energéticas del lugar eran irrepetibles en Rosario.
A simple título de curiosidad, recordemos que en Pueblo Encanto doña Firma tenía su “rinconcito católico”; éste se reducía a una mínima capillita familiar, en el interior del castillo, que no presentaba en otras áreas interiores o exteriores evidencia alguna de creencias religiosas de sus habitantes. Prueba clara que don Odilio consentía las aficiones eclesiásticas de su mujer, pero quedando restringidas a un espacio menor y secundario.

La tumba de Döering

La tumba de Döering

La tumba del obelisco

La tumba del obelisco

Y ya que estamos hablando de Capilla del Monte: en mi último viaje a ese pueblo pude visitar –por primera vez- el cementerio de la localidad. Localidad la tumba de Adolfo Döering; sí, el mismo que la “refundara” (y mencionado en detalle en el artículo mío sobre su fundación). Bien, allí está su tumba, con cuatro obeliscos egipcios (más bien, masónicos”) y bajo la cruz central, una “x” en piedra, que se corresponde con la otra única tumba extraña del camposanto: una tumba sin cruces, con un gran obelisco y bajo él, ahora sí, una pequeña cruz inclinada. Creo que ambas, la pequeña cruz inclinada y la “x” de la de Döering son una críptica señal de hermanos de Hermandad. Y dije la otra “única” extraña, y mentí: pues hay otra, sin nombre, sólo marcada por una roca, de la que no hay conocimiento alguno en el mismo personal del cementerio…

Sin embargo, dejando de lado la maravilla de objetos de arte que ocupan el palaciego reducto de Rosario –jarrones

Tumba innominada, marcada con una roca

Tumba innominada, marcada con una roca

franceses del siglo XVIII, jades chinos del siglo X, óleos de todas las escuelas entre el siglo

Obras de arte en la colección

Obras de arte en la colección

XVII y XIX- dos objetos llamaron poderosamente mi atención. Se trata de dos columnas de madera talladas –quizás madera de cerezo o bruyère– realmente fascinantes. Una, representa estadíos de evoluciòn de las civilizaciones humanas: persas, egipcios, sumerios, griegos, romanos, caballeros medievales, renacentista… el trabajo da vértigo: no hay dos imágenes, dos vestimentas, dos posturas iguales. Cada una es única e irrepetible (no pude dejar de evocar los “soldados de terracota” de la tumba del emperador Qin Xihuang. La otra, escenbas mitológicas –griegas y romanas- también, todas originales.
Están hoy dispuestas a ambos lados de la arcada que comunica el “patio techado” con el “comedor francés” pero

Patio interno. Las columnas mencionadas, a la izquierda

Patio interno. Las columnas mencionadas, a la izquierd

nada, claro, garantiza que ésa fuera la ubicación original. En lo personal, tengo la fuerte sospecha que son las Joachim y Bohaz de Estévez, las dos columnas de toda logia masónica, que indica la ubicación del “Guardián del Umbral” y el acceso al Oriente…
Cabe la posibilidad que Estévez las tuviera en Rosario para las “Tenidas” eventuales locales. También, cabe la posibilidad que éstas, sí, hayan provenido del “castillo morisco” de Capilla del Monte donde su razón de ser se vería plenamente justificada.

Columna

Columna

DetalleColumnaColumnaKODAK Digital Still CameraKODAK Digital Still CameraKODAK Digital Still CameraKODAK Digital Still CameraKODAK Digital Still CameraKODAK Digital Still CameraKODAK Digital Still Camera

El dormitorio, con origen certificado en Pueblo Encanto

El dormitorio, con origen certificado en Pueblo Encanto

Lili Arijón

Lili Arijón

Firma de Estévez

Firma de Estévez

La imagen de la Virgen del Rosario

La imagen de la Virgen del Rosario

Patio externo

Patio externo

Luminarias originales

Luminarias originales

KODAK Digital Still CameraKODAK Digital Still CameraKODAK Digital Still CameraKODAK Digital Still CameraKODAK Digital Still CameraKODAK Digital Still Camera

Entrada "secundaria"

Entrada “secundaria”

Posted in Illuminatis, Revisionismo histórico | Etiquetado: , , , , , , , , , , , , , | 1 Comment »

Podcast AFR Nº 161: La Matrix médica y farmacéutica (1ª parte)

Posted by Quique Marzo en 21-01-2016

Escuchá AFR, con Gustavo Fernández

Para ir a iVoox, clic en la imagen.

En este episodio de Al Filo de la Realidad…

  • Adelanto de las actividades de Gustavo Fernández en Isla de Pascua, Chile y Cataluña.
  • Video de Autodefensa Psíquica: https://www.youtube.com/watch?v=o2gT8F9tJco
  • Dos patas del negocio: las prestaciones y la industria farmacéutica. El negocio no es curar a la gente, sino mantenerla enferma.
  • En el 96 % de los artículos publicados, sus autores tenían probados vínculos financieros con laboratorios; ninguno informó conflicto de intereses.
  • El cese de los subsidios a terapias alternativas para el cáncer y otras problemáticas.
  • La manipulación oficial sobre lo terapéutico. El monopolio del arte de curar. El derecho del paciente. El médico y el terapeuta no médico… ¿son iguales ante la ley? Cubrirse las espaldas y conformar a la autoridad por conveniencia, no por convicción.
  • ¿La decisión sobre el tratamiento a seguir debe tomarla el médico, la familia o el paciente?
  • Expectativa y calidad de vida: ¿Qué harían los médicos, de tener cáncer? ¿Seguirían los tratamientos que ellos mismos recetan a sus pacientes?
  • La oficina de evaluación tecnológica (que depende del Congreso de EE.UU.): “Sólo entre el 10 y 20 % de los procedimientos médicos han demostrado ser eficaces en ensayos controlados”.
  • Dr. de la Escuela Médica de Harvard: “No se puede destruir al cáncer con radioterapia”.
  • El fraude de la Gripe “A”, H1N1. El mito de los virus de falsa bandera. El gran crímen del propóleos. Los prospectos de los medicamentos. Los efectos colaterales. El patentamiento. La exclusividad. Los cabilderos (lobbystas).
  • El caso del propóleos y el sabotaje al laboratorio que producía el medicamento.

 

Para escuchar en línea, dejar comentarios o DESCARGAR el audio en formato mp3, diríjase a NUESTRO SITIO EN IVOOX

Más opciones (email, RSS, iTunes) en: http://www.ivoox.com/s_p2_3844_1.html

También puede descargar el podcast “Al Filo de la Realidad” directamente a su teléfono móvil suscribiéndose (gratis) desde la app de iVoox –para iOS y Android– (consígala a pie de página en: www.ivoox.com).

¡No olvide recomendarnos en las Redes Sociales!

Posted in General, Podcast, Terapias, Vivir Mejor | Etiquetado: , , , , , , , , , , | Leave a Comment »

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.065 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: